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1. EL PLAN INTEGRAL DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC:
¿UN PROYECTO POSTERGADO?
Comparación de los proyectos Alfa-Omega
de 1979 y el Megaproyecto Ochoa y Asociados de 1996.
1] En la medida en que cada uno de los proyectos
que hemos comparado pertenece a una coyuntura política
y económica específica, el concepto de desarrollo
propuesto para la región refleja en gran medida las
necesidades económicas y políticas prevalecientes
en el momento en que fueron propuestos. Así la crisis
económica de los setentas vino a replantear las políticas
económicas implementadas en México, que sobre
la marcha, fueron dictando las distintas modificaciones al
marco constitucional, creando condiciones más favorables
a la participación privada, tanto nacional como extranjera,
en sectores como el de las infraestructuras en comunicaciones
y transportes, en la industria petrolera y la explotación
de recursos naturales.
La propuesta del Alfa-Omega se basa en el diagnóstico
realizado por la CIT en 1976, el cual incluye el estudio socioeconómico
de la región así como el diagnóstico
de los sectores industrial, agropecuario, servicios y comercio.
Podríamos decir que en general, el perfil de desarrollo
regional propuesto por el Alfa-Omega es el esbozado por el
CIT 14. Aunque, posteriormente,
entre 1982 y 1983, se dieron a conocer los resultados de una
serie de estudios realizados por el Instituto Tecnológico
de Oaxaca para el desarrollo industrial, en transporte y vivienda
en el Istmo oaxaqueño. Sin embargo, el documento que
presenta el estudio de factibilidad del Puente Terrestre (principal
documento del Alfa-Omega) solo enuncia vagamente la complementación
del servicio multimodal del istmo mediante el desarrollo de
un corredor maquilador y petrolero. Enfatizando en el carácter
detonador que tendría el desarrollo del puente terrestre
para la industria regional, mientras ésta a su vez,
complementaría al primero.
Por otra parte, en el Megaproyecto Ochoa y
Asociados no sólo se formula claramente un concepto
de desarrollo para la región, sino además se
analizan cada uno de los elementos que lo componen, entre
estos se encuentran proyectos para la construcción
de infraestructuras y de inversión productiva llamados
detonadores, ya que permiten el mejor aprovechamiento de la
riqueza regional y potencian su desarrollo económico.
Incluye la implementación, en un primer momento, de
146 proyectos de este tipo, entre ellos 80 de tipo productivo
y 65 que serían obras de infraestructura. Los proyectos
productivos contemplan diversas ramas de la industria: química
y petroquímica, automotriz, metalmecánica, maquiladora,
abastecedora, aceros y derivados, construcción, agroindustria,
forestal, (extractiva y de plantaciones) pesca y salinera.
Los proyectos de infraestructura serían de desarrollo
urbano, comunicaciones, turismo, infraestructura para parques
industriales y sobre todo, el proyecto de transporte multimodal.
Del análisis del perfil de desarrollo
regional propuesto en los proyectos que hemos comparados,
se desprende que, si bien el Megaproyecto Ochoa y Asociados
retoma algunas propuestas vertidas en el Alfa-Omega para ampliarlas
y al mismo tiempo adecuarlas al contexto que hemos descrito,
podemos afirmar que el Alfa-Omega, a pesar de ser un proyecto
que no fue aplicado, marcó los lineamientos que sirvieron
de base a los proyectos siguientes.
Este hecho salta a la vista cuando se advierte
que quien realiza ambos estudios es el mismo despacho de consultores.
Si bien, en un primer momento Ochoa y Asociados aparece como
un actor mas entre una serie de consultores tanto públicos
como privados —lo cual no significa que sea menos importante—,
una serie de hechos recientes apuntan a que nos percatemos
de la importancia que este despacho ha venido desarrollando
no solo como principal agente consultor del gobierno federal,
sino, como principal diseñador de toda una estrategia
de integración logística de corredores a lo
largo del territorio nacional, que ha estado presente en los
programas nacionales de desarrollo en los últimos dos
sexenios.
Ello como parte de la tendencia observada en
los últimos años, que apunta hacia el aumento
de la importancia de los consultores privados en el diseño
de los proyectos de inversión del gobierno federal.
Al grado de influir, con su visión estratégica
respecto a las potencialidades de desarrollo del capital privado
tanto nacional como internacional, en la formulación
de las políticas económicas del país,
plasmadas en los planes y programas nacionales de desarrollo.
2] Finalmente, así como los avatares
del mercado mundial han determinado en en general el destino
de la región del Istmo de Tehuantepec, estos han sido
también los que han definido el destino de estos grandes
megaproyectos. Si bien, a fines de los setenta estaban dadas
ciertas condiciones que posibilitaban el avance de un proyecto
de la magnitud del Alfa-Omega, fue el propio contexto político
y económico mundial de redefinición hegemónica
de los Estados Unidos respecto a América Latina, el
que limitó su avance 15.
A pesar de que la crisis financiera de 1982 llevara al gobierno
mexicano a reducir el proyecto al mero desarrollo del corredor
multimodal, se llevaron adelante algunas obras de rehabilitación
de las infraestructuras.
Algunos de los avances del Alfa-Omega fueron,
por un lado, la rehabilitación de la infraestructura
portuaria y carretera de la región, la ejecución
del proyecto del puerto Laguna del Ostión en la que
se construyó un muelle de 700 metros, así como
el inicio de las obras del ferrocarril eléctrico de
doble vía. Se instaló el complejo petroquímico
de La Cangrejera en 1982, así como el establecimiento
de las plantas de Industria Resistol y Celanese, al lado de
otras industrias químicas. Por otra parte, se realizó
un intento por evaluar el Servicio Multimodal Transístmico,
el cual estuvo coordinado por TMM, se pretendía hacer
el recorrido entre puerto y puerto en 5 horas, incluyendo
el tiempo de carga y descarga en cada puerto (3 horas de recorrido
por carretera y una hora para maniobras de carga y descarga
en cada puerto), sin embargo, la prueba fracasó cuando,
sobre la marcha una manifestación de la COCEI, bloqueó
la carretera transístmica, lo cual fue decisivo para
la cancelación del proyecto 16.
Por otra parte, dado que el esquema de desarrollo
industrial del istmo implícito en el Alfa-Omega, se
orientaba principalmente hacia la integración industrial
de la región teniendo como eje a la industria petroquímica
17, es notoria la diferencia
respecto a la propuesta de desarrollo actual del istmo, destinada
a la desincorporación de la industria petroquímica
nacional, acotándola específicamente en el desarrollo
del ciclo del etano, a partir de la cual se integrarían
una serie de cadenas productivas. Esta pretensión está
implícita en la propuesta de privatización de
la industria petroquímica secundaria, que el Megaproyecto
Ochoa y Asociados antepone como condición inicial para
el desarrollo del corredor 18.
En los últimos años se ha venido
observando un aparente enfriamiento de los intereses del sector
privado entorno al istmo, una vez que el acalorado debate
generado en torno al Megaproyecto Ochoa y Asociados, condujo
al gobierno a modificar algunas políticas en la materia.
Logrando de esta manera desvanecer el verdadero carácter
estratégico de la región. Pese a ello las necesidades
económicas por el control de la región se han
mantenido vigentes, y pese también a la crisis económica
tanto mundial como nacional y regional que ha sido en ultima
instancia lo que ha determinado el límite de los proyectos.
Así, vemos que en realidad en los últimos
años se han venido creando las condiciones para la
consolidación de los megaproyectos en la región.
En ese sentido se advierten los avances ocurridos en la privatización
de la infraestructura ferroviaria y portuaria regional, la
creciente participación del capital privado en las
labores de mantenimiento y modernización de los complejos
petroleros, así como en la producción de algunas
sustancias de la petroquímica secundaria, a lo cual
se añade el intento por privatizar la industria petroquímica
secundaria 19, el establecimiento
de plantaciones de eucaliptos y maquiladoras, así como
la aparición de diversos proyectos para la explotación
de los recursos mineros, hidrológicos y eólicos,
y finalmente el surgimiento de nuevas propuestas hechas por
diversos grupos empresariales para el desarrollo de la región
14 Los programas
que conformaban el Plan Integral para el desarrollo del Istmo de
Tehuantepec eran de tipo agrícola, ganadero, industrial,
comunicaciones y transportes. Para el sector industrial se proponía
la instalación de maquiladoras de aparatos electrónicos
entre Juchitán y Salina Cruz. Además incluía
la construcción de obras de infraestructuras como el ferrocarril
eléctrico de doble vía. Mediante lo cual se buscaba
generar en el Istmo de Tehuantepec una producción integral
para la exportación. Además, el CIT empataba con el
Programa de Mano de Obra, que estuvo cargo de la Comisión
Nacional de Caminos Rurales. A través del cual se buscaba
la conexión de las comunidades rurales con las principales
vías de comunicación que llevaban a los centros comerciales
e industriales regionales, con el fin de abastecer de mano de obra
a la industria y de productos agrícolas a la población
urbana.
15 Durante el
sexenio del presidente López Portillo se destinaron 20 millones
de pesos para la ejecución del Alfa-Omega.
16 El corredor
intermodal propuesto por FOA Consultores, contempla la construcción
de un tren eléctrico de doble vía, que haría
el recorrido de puerto a puerto en 45 minutos, según declaraciones
del ex diputado priísta Fidel Herrera, principal promotor
del megaproyecto del istmo.
17 Este concepto
queda muy claro en el plan Maestro para el desarrollo urbano industrial
de Coatzacoalcos elaborado por Roque González de ICA, cuyo
objeto era hacer Coatzacoalcos el Houston de México.
18 Concepto
que fue trabajado con detalle por el grupo de trabajo del Senado
de la República para elaborar el Plan de Desarrollo Integral
del Istmo de Tehuantepec, en el que se enlistan una serie de proyectos
de inversión en el ramo de la petroquímica e infraestructuras.
19 Tras ser
declarada desierta la licitación de los complejos petroquímicos
Morelos y La Cangrejera, el gobierno procedió a la búsqueda
de un esquema más atractivo para la inversión privada
en el sector, ello bajo la excusa de la crisis por la que atraviesa
PEMEX, lo que ha derivado en la instauración de una serie
de reformas encaminadas a la privatización del sector.
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