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1. EL PLAN INTEGRAL DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC:
¿UN PROYECTO POSTERGADO?
Comparación de los proyectos Alfa-Omega
de 1979 y el Megaproyecto Ochoa y Asociados de 1996.
1.9. Forma de operación
El esquema en el cual operaría el corredor
propuesto en el Alfa-Omega, sería mediante una empresa
que subcontrataría con Ferrocarriles Nacionales el
servicio de tránsito entre puerto y puerto a través
de una tarifa, mediante la cual FNM cubriría sus costos
de operación, así como la recuperación
de su inversión en rehabilitación de la vía
ferroviaria. De la inversión para la adecuación
de las terminales portuarias la SCT aportaría lo correspondiente
a infraestructura e instalaciones, mientras que la inversión
en equipo y vehículos lo aportaría la Empresa.
La SCT cobraría los derechos de atraque y muellaje
así como un pago de concesión de la empresa
para recuperar su inversión en superestructura. Se
recomienda también, que, una vez que el Alfa-Omega
sea aceptado, deberá iniciarse de inmediato la tramitación
formal del financiamiento requerido, al tiempo que se procede
a la definición jurídica y administrativa del
organismo que comercializará el servicio de puente
terrestre internacional. Así también iniciar
la promoción del corredor con las navieras que mostraron
interés en hacer uso de éste, con el fin de
captar un volumen mínimo de carga internacional para
el proyecto.
En contraste, el Megaproyecto Ochoa y Asociados,
propone que el manejo del proyecto estaría a cargo
de una empresa ferroviaria operadora de líneas cortas
reconocidas a nivel internacional, para administrar la región
sureste de los Ferrocarriles Nacionales de México una
empresa o grupo de empresas comercializadoras de servicios
de carga logísticos internacionales y servicios intermodales,
que administre las operaciones de transporte. Y recomienda
que, en primer lugar debe reactivarse la industria regional
ejecutando primero aquellos proyectos que cuentan ya con un
estudio previo de factibilidad, como el proyecto Nuevo tren
de refinación en Salina Cruz. Así como iniciar
con la privatización del ferrocarril y los puertos.
Como parte también del arranque del
plan, se recomienda iniciar con la creación de parques
industriales: Parque de pequeña y mediana industria
para absorber la demanda por la privatización de la
petroquímica en Coatzacoalcos. Parque de pequeña
y mediana industria para promover la instalación de
maquiladoras en Salina Cruz. El inicio del proyecto “ancla”
Forestal: Definiendo un plan de desarrollo Forestal para el
Istmo, con la participación de inversionistas, dueños
de tierra, gobiernos estatales y gobiernos estatales y federales.
El inicio de proyectos pesqueros de acuacultura de gran envergadura:
distrito de Camaronicultura en el mar Muerto y proyectos en
cuerpos de agua en Oaxaca y Veracruz. De los proyectos de
minerales no metálicos en Oaxaca: implementación
de un programa de apoyo financiero para la actividad salinera
en el istmo, propiciando su modernización. Impulso
a los proyectos de explotación de mármol y ónix
en la región y apoyar la reactivación de proyectos
pequeños en localidades conflictivas. La identificar
un proyecto “ancla” Industrial, elaborando un
estudio de factibilidad que permita definir las posibilidades
para un proyecto de la industria terminal automotriz o uno
de la industria siderúrgica.
1.10.- Los actores sociales en los proyectos
Cabe observar también la participación
los distintos agentes económicos en cada uno de los
proyectos. De principio, vemos que en ambas propuestas el
estado es el principal promotor de los proyectos. En el caso
del Alfa-Omega, existía ya un marcado interés
de parte del gobierno federal por promover el desarrollo económico
de la región del istmo dada su abundancia de recursos
naturales y a su rezago social y económico. Explicábamos
en este caso que el dinamismo económico del país
derivado del boom petrolero de esos años, le permitió
al país vislumbrar la posibilidad de desarrollar la
región del sureste mediante la ejecución de
obras de infraestructura (en riego, generación eléctrica,
educación, salud y transporte). Sin embargo, a juicio
de los empresarios, una de las principales limitantes para
la consolidación del proyecto fue la escasa posibilidad
de participación del sector privado tanto nacional
como extranjero en actividades de operación portuaria
y ferroviaria, aun cuando el Puente Terrestre estaba programado
para ser operado parcialmente por la iniciativa privada 9.
En ese sentido, el despacho Ochoa y Asociados
buscó desde un inicio la acreditación del proyecto
de puente terrestre por parte de las navieras que operaban
en las principales rutas marítimas susceptibles a ser
captadas por el corredor de Tehuantepec. Las siguientes empresas
mostraron interés en el desarrollo del proyecto: Johnson
Scan Star Line, Sea Train Pacific Services Inc., Sea Land
Service, Inc., Euro Line, Italian Line, Hoegh Line (US) Inc.,
Matson agencies y NYK Line, Japan Line, American President
Lines Ltd., Farrel Lines Inc. y United States Lines Inc.
Por otra parte, en el Megaproyecto Ochoa y
Asociados, se recomienda que el manejo del proyecto este a
cargo de una empresa ferroviaria operadora de líneas
cortas reconocidas a nivel internacional, que administre al
mismo tiempo el Ferrocarril del Sureste, proponiendo las siguientes
empresas: Wisconsin Central Railroad (EUA y Nueva Zelanda),
Ancostia Pacific Railroad (EUA y Chile), Railroad Development
Corporation (EUA y Argentina) y Omnitrack Railroad (EUA) y
CANAC International (subsidiaria de ferrocarriles Canadian
National). Así como una empresa o grupo de empresas
comercializadoras de servicios de carga logísticos
internacionales y servicios intermodales, que administre las
operaciones de transporte; entre las que se recomiendan: Danzas
Corporation (Suiza y EUA), The HUB Group (EUA), Kuhne Nagel
(Alemania EUA), Alliance (EUA) y Panalpina (Alemania/EUA).
Una empresa de experiencia internacional en actividades de
estiba y operaciones de terminales y logística de transporte,
para operar las terminales de contenedores, recomendando:
P & O (Australia, Filipinas y Argentina), Stecedoring
Services of America ( SSA, EUA; Manzanillo, México;
Colón, Panamá), Eagle Marine, subsidiaria de
American President Lines Ltd. (EUA) e International Container
Terminal Services (Filipinas y Veracruz). En otro paquete,
se recomienda una empresa o grupo de empresas relacionadas
con ingeniería especializada y construcción,
ya sea ICA, GMD, Tribasa (México) o bien Bechtel Corporation;
Brown & Roo (EUA). Finalmente, se promueve la participación
de grupos inversionistas grandes, nacionales o extranjeros,
con experiencia en transporte y desarrollo de zonas industriales
y comerciales.
De igual manera, el proyecto propuso que el
líder del consorcio debería ser el operador
del ferrocarril, que, como se mencionó anteriormente,
sería quien manejara el Ferrocarril del Sureste, y
de igual modo sugiere una serie de candidatos posibles tales
como CSX, Comail, Norfolk Southern, empresas ferroviarias
con operaciones en el Este de EUA. Asimismo, la empresa operadora
de terminales portuarias deberá de asegurarse la concesión
de las terminales de contenedores y de usos múltiples
de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz.
En el mismo sentido, se habla del nuevo contexto
de políticas económicas que promueven en gran
medida el desarrollo de nuevos agrupamientos industriales
regionales y sectoriales de alta competitividad internacional,
mediante la cual se promueve la integración de cadenas
productivas de la industria nacional, entre ellas industria
manufacturera, automotriz, petroquímica y derivados,
minería, cadenas agroindustriales y forestal-industrial.
Con lo que se favorece la participación de la iniciativa
privada en la generación de infraestructura industrial,
lo cual se suma a la participación privada en la operación
de infraestructura en medios de comunicación y de transporte.
Resalta también el nuevo escenario para
el desarrollo de los sectores agroforestal, minero y petroquímico,
en la zona, al ser posible la participación del sector
privado en estas actividades. Es quizá este hecho el
que señala con mayor claridad las diferencias profundas
existentes entre ambas propuestas. El Alfa-Omega al estar
basado en el diagnóstico realizado por el CIT y con
ello, al perfil de desarrollo propuesto por dicho estudio,
no contaba con una propuesta clara respecto al desarrollo
de actividades del sector agropecuario y forestal
10 , así como en el industrial; en tanto
el Megaproyecto Ochoa y Asociados, presenta una cartera de
proyectos encaminados a la inversión agrícola,
forestal y minero. Proponiendo un esquema de agricultura de
plantación favorable a la participación del
sector privado.
Por otro lado, ambas propuestas hacen un perfil
de la población aunque en distintos niveles. Si bien
en ambas la población se presenta como fuerza de trabajo
abundante, en el Alfa-Omega –aun cuando no se haya hecho
un diagnóstico de la situación de la población–
se habla de la abundancia de fuerza de trabajo joven, es decir,
de una elevada demanda de empleo derivado de las altas tasas
de crecimiento de la población, sobre todo en el ámbito
urbano, y de un incremento constante de la población
en edad de trabajar que se desplaza del campo a las ciudades
en busca de empleo. El Megaproyecto Ochoa y Asociados, hace
referencia también de la abundante mano de obra en
la región, pero sobre todo de la centralización
de la población en un reducido número de centros
de población ubicados en los extremos del istmo. Pero
además, se hace énfasis en los principales problemas
sociales de la región derivados de la situación
del desempleo y deterioro económico, entre los cuales
la permanencia de grupos indígenas en la región
como principal dificultad para la concertación de los
proyectos. Problemas sociales que son vistos como principales
retos a vencer para el éxito del Plan de Desarrollo
integral del Istmo.
9 En
el documento reciente de Ochoa y Asociados se argumenta que esta
fue una de las principales razones por las que el Alfa-Omega no
llegó a concretarse, ya que en su momento, los empresarios,
para participar en el proyecto demandaban la privatización
de las terminales portuarias de Coatzacoalcos y Salina Cruz, una
mayor eficiencia en los ferrocarriles, y el manejo de una tarifa
única de un solo organismo para los movimientos de carga
en las terminales portuarias.
10 En esta materia
el CIT contaba con una amplia propuesta para el impulso al desarrollo
del sector agropecuario y forestal, entre las principales propuestas
se encuentra, el desarrollo de un centro para el mejoramiento genético
del maíz, la creación de cooperativas de productores,
dotación de infraestructura al campo (principalmente caminos),
todo ello encaminado a la integración del sector rural a
la economía nacional.
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