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Objetivo 3: Lograr un
cambio estructural en la dinámica económica
de la región que permita un crecimiento sostenido.
3.1 Propiciar
y estimular el desarrollo integrado de la infraestructura
básica de la región.
3.2 Estimular
el crecimiento de la productividad y competitividad de la
región
3.3 Crear
condiciones que permitan incrementar la captación de
inversiones en la región.
3.4 Modernizar
el marco regulatorio de la economía y eliminar en las
políticas públicas aquellas medidas discriminatorias
que afectan a la región Sur Sureste.
3.5 Mejorar
la capacidad tecnológica de la región
(3.1)Propiciar
y estimular el desarrollo integrado de la infraestructura
básica de la región.
La capacidad de desarrollo económico
está directamente vinculada con la disponibilidad de
una infraestructura básica de soporte, suficiente en
cantidad y calidad. La infraestructura actual de la región
muestra importantes insuficiencias.
El Plan apoyará la realización
de proyectos de infraestructura regional para los cuatro modos
de transporte (carretero, ferroviario, marítimo y aéreo)
y el transporte intermodal, de tal forma que la región
consiga tener un Sistema Integrado de Transporte, con corredores
de altas especificaciones y carreteras alimentadoras de buena
calidad. Destacan entre los proyectos de transporte de desarrollo
inmediato los corredores del Golfo, del Pacífico y
Transístmico, los ferrocarriles del Sureste, Chiapas
Mayab y del Istmo de Tehuantepec, los trabajos en los puertos
de Coatzacoalcos, Salina Cruz, Dos Bocas y Puerto Madero,
y los de la terminal aérea de Terán, (Tuxtla
Gutiérrez)Dicha infraestructura modificará la
conformación de los mercados, abriendo la posibilidad
de dar un nuevo impulso a la estructura económica de
la región, y facilitará el desplazamiento de
las personas, evitando su aislamiento físico.
El Plan incluye además el desarrollo
de diversos proyectos para ampliar la infraestructura energética
de la región. Entre los de más corto plazo están
las hidroeléctricas de Palota y Chicoasén II.
Apoyará también la ampliación y modernización
de los sistemas de telecomunicaciones, lo mismo para mejorar
los servicios básicos (beneficiando en el corto plazo
a poco más de 7 mil localidades entre 50 y 100 habitantes)
que los de valor agregado y las redes de transmisión
de datos, haciendo uso tanto de los sistemas satelitales como
los de fibra óptica. Finalmente incluye también
acciones para el desarrollo de la infraestructura hidráulica
de la región, dentro de un enfoque amplio de desarrollo
rural integral.
Se pretende así establecer una conexión
entre las inversiones en infraestructura y las orientaciones
de la política de desarrollo, permitiendo la maduración
más rápida de tales inversiones.
(3.2)Estimular
el crecimiento de la productividad y competitividad de la
región.
El futuro desarrollo económico de la
región dependerá en buena medida de su capacidad
para incrementar su productividad y competitividad. Para que
la región mejore su productividad y competitividad
el Plan propone detonar actividades económicas donde
la región tenga ventajas comparativas por sus vocaciones
productivas y éstas tengan viabilidad en términos
de comercialización e introducción en el mercado.
A partir de la infraestructura productiva regional
se facilitará la integración de cadenas productivas
mediante la complementación de actividades económicas
interregionales, de tal forma que los procesos productivos
se articulen a partir de circuitos económicos donde
cada región aporte sus ventajas comparativas. Con ello,
se potenciará el desarrollo de nuevas actividades donde
puedan participar productores de diferentes regiones organizados
en torno a una actividad productiva motriz.
Se buscará alentar el aprovechamiento
de productos y recursos naturales que reflejen la diversidad
y riqueza productiva de las localidades, de tal forma que
se generen nichos en el mercado mundial para los productos
de la región.
Con el propósito de generar ingresos
adicionales para los productores de la región, se promoverán
esquemas de productividad y calidad que busquen disminuir
costos de producción, introducir mejoras a los procesos
productivos, incorporar nuevas tecnologías, capacitación
y formación de recursos humano, ahorro de energía
y un uso racional de los recursos naturales. El Plan promoverá
que en el corto plazo los productos del Sur Sureste de México
y Centroamérica cuenten con los estándares y
las certificaciones de calidad que exige el mercado global.
La capacitación para el trabajo continúa
entendiéndose como una etapa de corta duración
y de importancia secundaria en la preparación del trabajador.
Entre los retos para mejorar la capacitación de los
trabajadores en la región destacan los siguientes:
Coordinar los esfuerzos del sector público
y los del sector privado, para realizar eficientemente las
acciones formativas y establecer mecanismos conjuntos de seguimiento
y evaluación; reconocer formalmente la formación
de habilidades y conocimientos adquiridos en el ejercicio
de una ocupación; y flexibilizar los sistemas de capacitación.
Las condiciones de eficiencia y equidad incluyen,
de manera preponderante, el trato justo en las relaciones
comerciales con el exterior. Con ese propósito y tomando
en cuenta las condiciones de cada rama productiva y la reciprocidad
en las negociaciones comerciales con otros países,
se reducirá la dispersión arancelaria entre
las distintas mercancías. Una economía abierta
promueve la eficiencia al sujetar a los productores nacionales,
mediante la competencia con el exterior, a la necesidad de
mejorar su productividad y la calidad y precio de sus productos.
La apertura por sí sola no es suficiente para alcanzar
un elevado crecimiento y una mayor productividad y competitividad.
Ni todo puede ser resuelto por el Estado, ni todo puede ser
solucionado por el mercado. La competencia con el exterior
debe desarrollarse sobre bases justas y uniformes para los
productores nacionales. En atención a esas consideraciones,
las acciones del Plan en materia de comercio exterior se proponen:
Aprovechar el acceso de México a los países
con los que se han firmado tratados y acuerdos comerciales,
para incrementar las exportaciones; alcanzar una mayor reciprocidad
por parte de otros países a la apertura comercial de
México; sancionar con todo rigor y eficacia las prácticas
desleales de comercio que afectan a nuestros productores,
y combatir con mayor eficacia el contrabando; facilitar y
simplificar los mecanismos de apoyo a las exportaciones y,
a través de la banca de desarrollo, promover el acceso
de los exportadores al financiamiento competitivo, en especial
de las pequeñas y medianas empresas; adecuar los instrumentos
de promoción de las exportaciones para incorporar a
sus beneficios, como exportadores indirectos, a las pequeñas
y medianas empresas; y fortalecer los mecanismos de información
de mercados externos y de oportunidades de coinversión
foránea en el país.
(3.3)Crear
condiciones que permitan incrementar la captación de
inversiones en la región.
Para promover la captación de inversiones
el Plan incluye acciones de promoción nacional e internacional
a partir de la identificación de proyectos de inversión
que garanticen rentabilidad en el mediano y largo plazo, y
una participación directa en una estrategia de desarrollo
multisectorial.
El Plan promoverá en particular la
captación de inversiones en áreas de servicios
e infraestructura regionales, tales como transportes, energía,
telecomunicaciones e infraestructura hidroagrícola;
áreas estratégicas para la planeación
del territorio, como son desarrollo territorial y sustenibilidad
ambiental; así como en nichos regionales que impulsarán
la dinámica económica regional: agricultura,
agroindustria y biotecnología; textil; partes electrónicas;
autopartes; petroquímica y, en particular, turismo
sustentable.
Para que los flujos de capital externos e internos
sean captados por la región Sur Sureste del país
y se conviertan en un instrumento de apoyo al desarrollo,
se buscará; que existan condiciones de seguridad, estabilidad
y certidumbre jurídica para la inversión productiva
directa nacional y extranjera en la región, mejorando
la regulación; que la inversión externa no reciba
subsidios a costa de la economía nacional; que los
recursos se orienten sobre todo a la inversión productiva
directa, así como a la inversión en infraestructura,
eliminando los obstáculos regulatorios que, sin justificación
legal, existen todavía en la actividad productiva.
La participación de los sectores social
y privado en el desarrollo del sur sureste constituye uno
de los principales ejes para la creación de empleos
productivos. De ahí que el Plan Puebla-Panamá
proponga acciones para garantizar cuando menos algunas de
las siguientes condiciones en la región: (a) Bajos
costos en la instalación de empresas; (b) Incentivos
a la inversión y al desarrollo económico, vía:
la capacitación de la mano de obra especializada; simplificación
de trámites ante los gobiernos estatal y municipal;
construcción de parques industriales con servicios
y transporte accesibles a clínicas, guardería,
vivienda y centros escolares; e Incentivos fiscales, tales
como acceso al crédito, deducibilidad inmediata de
las nuevas inversiones, otros a ser analizados; (c) desregulación
federal, estatal y municipal entre otros para: la homologación
de la legislación estatal del medio ambiente con el
nuevo marco jurídico federal aplicable en la materia;
reformas al código de procedimientos civiles de los
estados a fin de agilizar el desahogo de los juicios civiles;
fortalecimiento de fondos federales que apoyen específicamente
a las empresas sociales y proyectos productivos desarrollados
por indígenas.
Serán los gobiernos estatales y municipales
con quienes se definan los alcances, contenidos y políticas
de financiamiento de los proyectos de inversión. A
ellos corresponderá también integrarse a la
tarea de promoción de inversiones con empresarios nacionales
e internacionales.
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