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6.1 LA TIERRA
Dick Papousek
Centro de Estudios Mexicanos
Universidad de Groningen
Holanda1
Durante el transcurso del siglo pasado México ha cambiado
de un país preponderantemente rural en un país casi
completamente, es decir el 80 %, urbano. El campo mexicano todavía
existe, pero el valor atribuido a la tierra misma ha cambiado de
manera significante y a la vez en este momento todavía no
bien entendida.
Con la urbanización y la migración,
se ha podido observar que el campo ha dejado ser la base de la vida
social y económica y de gran parte de la población.
Por un lado puede compararse esta situación
con la que se ha dado en otros países como son los europeos.
Por ejemplo en mi país, Holanda, solo entre el 5 y el 10
% de la población económicamente activa se encuentra
en el campo, es población campesina. Sin embargo, sigue contribuyendo
el campo su alto rendimiento a la economía nacional y la
producción agrícola en términos absolutos no
ha bajado mucho. Y aunque en el campo existen problemas muy grandes
y aunque todos los campesinos se quejan de la situación económica,
no les va tan mal. La política de la Unión Europea
les ha favorecido bastante, con estímulos y subvenciones.
En México, con la desaparición de gran
parte del campesinado, la producción agrícola ha disminuido
en términos tanto absolutos como relativos. Para el campesinado,
sobrevivir a base de la agricultura tradicional casi es imposible
y no parece que haber otras opciones que aceptar la derrota ante
una política agraria que no les ha favorecido y que, con
el TLC, es imposible de evitar.
No nos debe de extrañar que en estas condiciones
el concepto de ´la tierra´ para los campesinos ya no
tiene el mismo valor como antes. Antes ´la tierra´ significaba
la comida, el trabajo propio mas o menos bien remunerado, la vida
para los familiares y los hijos, la seguridad social y económica,
la herencia que les daría de comer a los nietos y bisnietos.
La creación del Art. 27 subrayaba esta función y este
significado de la tierra y, su desaparición subraya, aunque
no la haya causado, la perdida de la función y del significado.
Así que la tierra, antes vista por la mayor
parte de los campesinos y sobretodo por los ejidatarios, como un
bien intocable e inajenable, se ha convertido en un bien comercial,
un bien desechable, y hasta un bien sin valor para el futuro de
los hijos. La base de la vida social, económica y emocional
de los campesinos esta desapareciendo o ya ha desaparecido y no
se les ha presentado otra.
Un estudio acerca del actual significado de la tierra
puede ayudarnos a encontrar nuevos usos de la misma, como es el
de base para bienes raíces o arrea de turismo. Pero, entre
ellos también pueden figurar algunas soluciones para los
problemas campesinos y la producción agrícola. En
diferentes partes del país se pueden observar los invernaderos
en que se cultivan flores (Zinacantan, Chias.),o jitomates (Querétaro,
Oaxaca) y que indican la posibilidad de hacer el uso del suelo de
una manera bien diferente a la de antaño, pero con resultados
prometedores. Parece que para el campo pueden abrirse nuevas oportunidades,
en que la tierra misma no tanto tiene la tarea y la función
de nutrir de manera inmediata a los cultivos, sino que les puede
ofrecer el lugar, el espacio, la luz y la temperatura necesitada
para que crezcan.
Es decir, en lugar de dejar al campo desarrollarse
como desierto en su significado intrinco, hay que investigar ¿qué
significado la tierra tiene o puede tener?, ¿Para que grupo
o categoría de gentes? Y ¿bajo que condiciones?. De
tal manera, me imagino, se va a poder encontrar maneras en que contrarrestar
los movimientos migratorios negativos, el abandono de la tierra
y la falta de producción rural. La tierra ofrece muchas oportunidades,
pero en esta época del TLC y de la Globalización se
exigen nuevas líneas para el campo.
Los campesinos mismos son los que han sufrido los
efectos, para ellos en gran parte negativo, del nuevo tipo de desarrollo
mundial. Pero, por supuesto, ellos no han sido capaces ni estado
en las condiciones para captar y entender estos rapidisimos cambios
en la produccion y la economia mundial.
Por esto a nosotros, que estamos en una posicion
mucho mejor para ver como se estan dearrollando las cosas, nos toca
la tarea de investigacion. Podemos ver con mas facilidad, desde
otra perspectiva y con mas posibilidades de información a
nivel nacional o hasta internacional, como se pueden utilizar las
nuevas circunstancias a favor del campo, en lugar de aceptar la
despoblacion, la emigración y el abandono y de negar el desafío.
Lo más difícil será, no pensar en tér-minos
tradicionales y siguiendo las líneas acostumbradas, sino
buscar las soluciones no pensadas, las nunca vistas e inesperadas.
Pero siempre hay que tener en mente que la realización
de las ideas estará en las manos de los que hasta ahora se
denominan los campesinos, pero que tal vez en un futuro tendrán
otro nombre, como el de pequeño empresario rural´.
1 Apdo. 716, C.P. 9700 AS Groningen Tel. 00-31-50-3635850
/ 76 Fax 00-31-50-3635821
Notas adicionales:
1 - Quisiera aprovechar esta oportunidad para
hacer de su conocimiento que el 8 Día de Mexicanistas en
Groningen, Holanda, tendrá lugar El jueves 9 de noviembre
de 2000.El tema de este congreso internacional, organizado por el
CEM, será precisamente LOS MEXICANOS Y LA TIERRA.
2 - Participan en estos Encuentros de Mexicanistas siempre tanto
los literatos como los científicos sociales y, espero que
entre el publico de este Seminario sobre el Istmo hay los que se
animen para presentar una ponencia. En el caso de interés,
puede comunicarse con la Dra. Catherine Raffi-Beroud, Secretario
del Centro, o con el autor de estas paginas, Director del CEM. mexico@let.rug.nl
y/o Dick.Papousek@gmx.net
3 – El CEM esta llevando a cabo un proyecto sobre “Lo
que significa la tierra”. Dos estudiantes de geografía
(mas o menos como sociología rural) vendrán a Oaxaca
a fines de este año para hacer estudios de campo.
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