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5.6 RESPUESTA DEL MANGO ORO A LA FERTILIZACION
Y CONSERVACION DE HUMEDAD EN CHAHUITES, OAXACA1
J. Ruiz Vega2
J. Canseco López3
P. Santiago García4
L. Lagunez Rivera
RESUMEN
Con los objetivos de evaluar el efecto de dos métodos de
control de malezas; seis dosis de fertilización y el control
de antracnósis sobre el rendimiento y calidad del mango “Oro”
en la localidad de Chahuites, Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, en 1996-97
se realizaron evaluaciones en tres parcelas comerciales, uniformes
en cuanto a edad de los árboles. Se utilizó un diseño
experimental de parcelas subdivididas con tres repeticiones, cada
parcela representando a una repetición. El chapeo en sustitución
del rastreo contribuyó a incrementar los rendimientos y el
número de frutos por árbol, pero no hubo efecto por
la aplicación preventiva contra enfermedades fungosas. Con
base en los resultados experimentales de rendimiento y desarrollo
del fruto, así como de análisis de suelos, es probable
que un alto número de huertos respondan a la fertilización
nitrogenada y fosfórica, mas no a la fertilización
potásica.
ABSTRACT
To evaluate two weed control methods, six fertilization treatments
and antracnose disease control on crop yield and quality of mango
“Oro”, three commercial plots, uniform in age, were
treated during 1996-97. A split plot experimental design and three
replicates were established, each plot representing a replicate.
Hand weeding to form a residue cover increased crop yields and fruit
numbers per three, but no significant effects were obtained with
preventive applications of fungicide against antracnose. Based on
experimental fruit yields, fruit development rates, as well as soil
analysis results, it is likely that a high number of orchards show
response to N and P applications , but not to K fertilization.
INTRODUCCIÓN
Los estados de Oaxaca, Chiapas y Guerrero tienen una producción
importante del fruto de mango, alcanzando las 586 800 toneladas
anuales. Sin embargo, se estima que se pierde aproximadamente el
40 % debido, entre otros factores, a un mal manejo precosecha de
plagas y enfermedades (SAGAR, 1994), por lo que el fruto puede encontrarse
infestado con larvas de mosca y esporas de hongos, las que disminuyen
su calidad y vida de anaquel.
Las variedades que se producen en la región
son mango “Criollo”, “Oro”, “Ataulfo”,
“Tomy Atkin”, “Kent” y “Manililla”,
principalmente. Por calidad y rendimiento sobresalen las variedades
“Oro” y “Manililla”.
Particularmente en la región del Istmo de
Tehuantepec, el cultivo se encuentra poco tecnificado, las labores
que con más frecuencia se realizan son el rastreo y el combate
de plagas. La fertilización es poco frecuente, a pesar de
que los suelos son deficientes en nitrógeno y medianos en
fósforo y potasio (Palacios, 1991). Un diagnóstico
realizado en la zona indicó que solo un 23 % de los encuestados
utilizaban fertilizante, pero que la mayoría de ellos eran
pequeños propietarios. Los ejidatarios representan el 58
% en la zona de Tapanatepec-Chahuites, pero poseen en promedio 14
ha, contra 67.5 ha de los pequeños propietarios (Yahia, et
al., 1996).
Las tendencias del mercado son hacia un mayor consumo
de mango, por lo que se requiere de mayor calidad en el producto.
Esto se puede lograr a través de proporcionar mayor humedad
al cultivo con un combate adecuado de malezas, fertilización
y combate de plagas y enfermedades.
El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto
de dos métodos de control de malezas; seis dosis de fertilización
y el control de antracnósis sobre el rendimiento y calidad
del mango Oro en la localidad de Chahuites, Istmo de Tehuantepec,
Oaxaca.
MATERIALES Y MÉTODOS
En 1996 se seleccionaron tres parcelas sembradas con mango variedad
“Oro” de aproximadamente 1.5 ha cada una, uniformes
en cuanto a suelo y edad de los árboles. Se utilizó
un diseño experimental de parcelas subdivididas con tres
repeticiones, cada parcela representando a una repetición.
Los factores evaluados fueron: dos niveles de control de maleza
y conservación de humedad, dos niveles de control de enfermedades
fungosas y seis niveles de fertilización química,
obteniéndose 24 tratamientos experimentales. Se realizó
un análisis de varianza en bloques al azar para la comparación
estadística de medias.
Los datos registrados quincenalmente fueron: desarrollo del fruto
y contenido de humedad del suelo. A fin de monitorear la presencia
de moscas del fruto en cada huerto se instalaron dos trampas McPail,
las cuales fueron revisadas semanalmente. Además se instaló
un higrotermógrafo en la casa de un productor.
Con el propósito de evaluar el desarrollo fenológico
de los frutos, se marcaron 40 en tres tratamientos distintos, midiendo
su desarrollo a través del registro de cambios en su diámetro
ecuatorial menor. Estos grados de madurez se relacionaron con la
acumulación de unidades calor y tiempo transcurrido desde
el inicio de la floración
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Aspectos edáficos
En el Cuadro 1 se presentan las características fisico-químicas
de los terrenos. En el paraje “El Cobano”, el suelo
se clasifica como ligeramente alcalino, , pobre en materia orgánica,
medianamente pobre en nitrógeno total, pobre en fósforo
y extremadamente ricos en potasio, calcio, magnesio. En esta muestra
se determinó también la conductividad eléctrica
(CE) y el contenido de cobre. Con una CE de 0.26 mmhos/cm el suelo
es no salino, pero la concentración de cobre fue muy alta
(18 ppm de 0-30 cm y 11 ppm de 30-60 cm de profundidad). Esto podría
indicar que la aplicación de agroquímicos con base
de cobre podría haber sido alta en este sitio.
| CARACTERISTICA |
“El Cobano”
|
“El Camarón” |
“El Porvenir” |
| 0.30 cm |
30-60 cm |
0.30 cm |
30-60 cm |
0.30 cm |
30-60 cm |
| % de arcilla |
38.4 |
29.4 |
10.8 |
12.8 |
14.7 |
14.80 |
| % de arena |
35.6 |
53.1 |
56.7 |
48.7 |
36.0 |
42.7 |
| Textura |
Mig. arcilloso |
Mig.Arc. Arenoso |
Franco arenoso |
Franco |
Franco limoso |
Franco |
| pH |
7.1 |
7.8 |
5.96 |
6.83 |
5.97 |
5.64 |
| % materia orgánica |
1.11 |
0.25 |
1.32 |
0.37 |
2.21 |
1.59 |
| % de nitrógeno |
0.078 |
0.026 |
0.183 |
0.183 |
0.295 |
0.224 |
| Fósforo (ppm) |
08.01 |
6.48 |
2.40 |
2.40 |
8.40 |
4.80 |
Potasio (meq/100 g) |
8.9 |
6.2 |
4.12 |
2.21 |
2.53 |
3.51 |
| Calcio (meq/100 g) |
22.6 |
21.9 |
3.63 |
3.63 |
8.47 |
6.65 |
| Magnesio (meq/100 g) |
31.3 |
21.1 |
6.05 |
7.84 |
1.21 |
5.44 |
Cuadro 1. Características
fisicoquímicas de los sitios experimentales. 1996.
En “El Camarón” y “El Porvenir”
se observaron pH’s ligeramente ácidos y una textura
mas gruesa. En ambos sitios el contenido de materia orgánica
se considera medianamente pobre. El contenido de fósforo
se cataloga como bajo, pero son altos en potasio. Ambos resultaron
bajos en calcio pero el primero tuvo altos contenidos de magnesio,
mientras que el segundo se considera bajo en magnesio (Tavera, 1985).
Labores culturales
Las labores culturales de rastreo, chapeo, fertilización
y aplicación de fungicidas se realizaron durante 1996 y 1997
en las fechas mostradas en el Cuadros 2. En el paraje el Porvenir
los trabajos de chapeo se iniciaron tarde en 1996 debido a excesos
de humedad.
Las labores de fertilización se retrasaron considerablemente
durante 1997 debido a la cantidad excesiva de precipitación
asociada al Huracán “Paulina”, el cual ingresó
a tierra el 8 de octubre.
Incidencia de moscas de la fruta
La mayor incidencia de moscas de la fruta se observó en “El
Cobano”, contabilizándose 4 machos y 10 hembras de
febrero a abril. La incidencia de la plaga solo fue de cinco moscas
en “El Porvenir” y de dos en “El Camarón”.
| LABORES |
“El Cobano”
|
“El Camarón” |
“El Porvenir” |
| Rastreo |
10 octubre de 1996 |
14 octubre de 1996 |
25 octubre de 1996 |
| Chapeo |
16-22 septiembre |
14-18 octubre |
24-30 diciembre |
| Fertilización |
18-19 septiembre |
14-15 octubre |
2-3 enero |
Aplic. insecticida |
Febrero de 1997 |
Abril de 1997 |
No |
| Apl. fungicida |
Febrero de 1997 |
Febrero de 1997 |
Abril de 1997 |
Cuadro 2. Realización de las labores culturales
en los diferentes sitios durante 1996-1997.
Crecimiento del fruto
En 1997 el crecimiento del fruto se correlacionó directamente
con las unidades calor base 16 °C (Whiley, 1993) acumuladas
durante las semanas 10 y 11 (Cuadro 3), posiblemente por ubicarse
este período en la fase lineal de crecimiento del fruto (Figura
1). A partir de la semana 12 ya no se registró crecimiento
de los frutos ubicados al SE del árbol, mientras que los
frutos del lado NE todavía mostraron un crecimiento ligero.
Este efecto puede atribuirse a una mejor condición de humedad
en ese lado del árbol a la hora en que recibe la radiación
solar.
Cuadro 3. Incremento promedio del diámetro
menor de frutos de mango “Oro” en
Relación a las unidades calor y dos orientaciones. 1996.
UNIDADES CALOR (UC / semana)
|
SEMANAS DESPUES DEL AMARRE
|
EXPOSICION SE (cm) |
EXPOSICION NE (cm) |
| 52.5 |
7 |
0.42 |
0.42 |
| 204.3 |
10 |
10.32 |
10.21 |
| 123.0 |
11 |
4.65 |
5.06 |
| 164.8 |
12 |
0.00 |
0.85 |
Rendimientos de fruta
Los rendimientos de fruta por árbol fueron diferentes entre
sitios, observándose el mayor rendimiento en “El Camarón”,
sitio de textura franca arenosa y más pobre en fósforo
que los otros dos. Los rendimientos se asociaron directamente con
un mayor número de frutos por árbol (Cuadro 3).
| Sitio |
kg / árbol
|
Frutos / árbol
|
Peso por fruto (g) |
| El Cobano |
210 |
317 |
638 |
| El Camarón |
325 |
575 |
565 |
| El Porvenir |
241 |
491 |
493 |
Cuadro 3. Rendimientos de fruta y otros componentes
en los sitios experimentales.
Se observó que el chapeo contribuyó
a una mayor disponibilidad de agua para el cultivo del mango, ya
que disminuyó la evaporación del agua del suelo. El
mayor aporte de humedad se reflejó en un incremento significativo
de 30.4 kg más por árbol, lo cual representa un incremento
de 2371.2 kg /ha. Palacio (1991), considera que además de
la fertilización, la humedad también determina los
rendimientos, atribuyendo a este factor pérdidas de hasta
142-174 kg / árbol.
Se sabe que la presencia de residuos en la superficie
puede disminuir drásticamente el uso de agua por el cultivo,
ya que en las etapas iniciales de cultivos anuales la evaporación
del agua del suelo representa hasta el 70 % del agua utilizada (Frere
y Popov, 1979). En árboles que no han sombreado totalmente
el terreno, como en este caso, la cantidad de agua evaporada es
también importante.
No existieron diferencias significativas por realizar
aplicaciones preventivas de Benlate contra antracnósis, ya
que dos de los tres sitios llegaron a cosecha antes del inicio de
lluvias. Sin embargo, aún cuando el efecto del fungicida
no se reflejó en el rendimiento, la calidad del fruto de
los árboles no tratados se vio disminuida, especialmente
en el sitio mas tardío a cosecha. Samson (1989) cita a la
antacnosis (Glomerella cingulata) como una enfermedad importante
en áreas húmedas. Bajo tales condiciones se recomiendan
aplicaciones frecuentes de fungicidas a base de cobre, captan o
zineb.
La respuesta a la fertilización no fue muy
clara, probablemente porque se requiere de un mayor plazo para que
el fertilizante actúe. Se encontró respuesta a la
aplicación de nitrógeno. En el Cuadro 4 se observa
un incremento significativo de 79 kg / árbol a pasar de la
fertilización 00-25-30 a la 60-25-30. El número de
frutos por árbol también fue estadísticamente
diferente entre estos dos tratamientos. Este efecto se reflejó
también en un incremento en el diámetro ecuatorial
del fruto durante las semanas 8 y 9 después del amarre (Figura
1).
| FERTILIZACION (N-P-K) |
Kg / ARBOL |
FRUTOS/ARBOL |
| 00-25-00 |
264 ab* |
475 ab* |
| 60-25-00 |
236.5 b |
427 b |
| 00-25-30 |
233.0 b |
418 b |
| 60-25-30 |
312.4 a |
563 a |
| 00-25-60 |
247.2 b |
445 b |
| 60-25-60 |
242.7 b |
437 b |
* Prueba de Duncan al 0.05 de probabilidad
Cuadro 4. Rendimiento y número de frutos por tratamiento
de fertilización. 1997.
La respuesta a fósforo es dificil de determinar,
ya que no se tuvo un testigo absoluto. Sin embargo, los rendimientos
medios regionales sin fertilización para mango “Oro”
se ubican en 152 kg / árbol (SAGAR, 1997), lo cual está
muy por debajo de los rendimientos obtenidos con la fórmula
00-25-00. Lo que sí resultó claro es que no hubo respuesta
a potasio, debido a la alta concentración de este nutriente
en los suelos. También la Figura 1 corrobora que no hubo
efectos sobre el desarrollo del fruto al aplicar 30 o 60 kg de potasio/ha.
Una producción de 16 ton/ha remueve del suelo
104-12-99 kg/ha de NPK (Laborem et al., 1979), lo cual indica una
proporción de nutrientes de 10-1-10. Mosqueda et al. (1996)
reportan que en Veracruz no se encontró efecto sobre el rendimiento
al evaluar distintos niveles de NPK, pero que aún así
debe fertilizarse. La recomendación para árboles de
mas de 20 años de edad es la 70 35-35. De los Santos et al.
(1991) recomendaban la fórmula 35-35-70 para la misma región,
lo cual indica la falta de datos sólidos para llegar a una
recomendación uniforme.
CONCLUSIONES
El chapeo en sustitución del rastreo contribuyó
a incrementar los rendimientos y el número de frutos por
árbol.
Es recomendable aplicar fungicidas para una mayor calidad del fruto,
especialmente cuando prevalezcan condiciones de alta humedad relativa.
Es probable que un alto número de sitios respondan a la fertilización
nitrogenada y fosfórica, mas no a la fertilización
potásica
Para propósitos prácticos, se recomienda la aplicación
de la mezcla de un bulto de 18-46-00 + dos bultos de urea por ha
en árboles en producción, aplicando la mitad al inicio
del período lluvioso y la restante al final de éste.
1 Meta del proyecto SIBEJ No. 96050021 y CGEPI No. 968000
2 Investigador del programa de Manejo Integrado de Plagas, CIIDIR
OAXACA.
3 Tesista de Licenciatura, ITA No. ; Comitancillo, Oax.
4 Investigadoras del programa de Alimentos, CIIDIR OAXACA
REFERENCIAS
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Frere, M. Y G. F. Popov. 1979. Agrometeorological crop monitoring
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Mosqueda V., R. et al. 1996. Manual para cultivar mango en la planicie
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Sta. Cruz Xoxocotlán, Oax.
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