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3. El Departamento de Pichucalco, a cuya jurisdicción
correspondían Chapultenango, Solosuchiapa, Sayula, Ostuacán,
Nicapa, Tectuapan, Ixtacomitán, Ixtapangajoya, Pichucalco,
Sunuapa y Juárez.
4.- El Departamento de Simojovel, al cual estaban adscritos Jitotol
y Pueblo Nuevo22.
La conformación de los estados nacionales
y la recomposición al interior del país en estados
federados contribuyó a la fragmentación étnica.
Tenemos entonces al grupo zoque fragmentado por la división
político territorial de los estados federados, así
encontramos población zoque en los estados de Chiapas, Tabasco,
Oaxaca y zoque-popolucas en el estado de Veracruz.
En este espacio geográfico interestatal, fue
en el estado de Chiapas en donde se concentró la mayor densidad
de población zoque. Así se configuró el espacio
considerado como “tradicionalmente zoque”, conformado
por doce municipios: Copainalá, Chapultenango, Francisco
León, Ixhuatán, Jitotol, Ocotepec, Ostuacán,
Pantepec, Rayón, Tapalapa, Tapilula y Tecpatán; es
ahí en donde se concentra, hasta hoy día, la mayor
densidad población hablante de zoque, podríamos decir,
el núcleo principal desde el punto de vista lingüístico,
demográfico, histórico y cultural (Mapa 2).
Durante las primeras décadas del siglo XX
el clima de violencia e inestabilidad política se mantuvo
vigente; el movimiento revolucionario, el posterior proceso agrario
y las políticas educativas con carácter integracionista
instrumentadas por el estado fueron algunos de los factores que
afectaron la conformación del territorio zoque.
En las últimas décadas, la manera en
que los zoques se han interrelacionado con el resto de la sociedad
nacional ha sido constante y diversa; en el área donde habitan
se hallan recursos de gran importancia para el país, en ésta
se han construido tres de las más importantes presas hidroeléctricas
del estado: Malpaso, Peñitas y Chicoasén23; además,
en el área, la explotación de hidrocarburos es también
una actividad significativa y de carácter estratégico
para el Estado-nación.
Sin embargo, la entrada de elementos modernizadores
no se circunscribe al ámbito productivo, ya que este grupo,
al igual que los demás indígenas, ha sido foco de
atención de políticas gubernamentales de salud, educación
y desarrollo social. Tales programas de acción gubernamental
han tenido un impacto en la vida de las sociedades indígenas
de la región y en consecuencia en la dinámica demográfica
de estos pueblos, modificando los perfiles de la población.
A raíz del evento telúrico sucedido
en marzo de 1982, la distribución de la población
zoque sufrió cambios radicales, desde ese año se crearon
nuevas comunidades, dentro y fuera del área histórico-territorial
zoque propiamente dicha24; así, debido a la erupción
del volcán El Chichonal, fueron reubicadas 11,291 personas
en 16 nuevos asentamientos, sólo en el estado de Chiapas25.
En los años noventa el área geográfica en la
que habitan los zoques abarcó un espacio mayor que incluye,
entre otros, a los municipios de: Solosuchiapa, Amatán, Reforma,
Coapilla, Ixtapangajoya, Pueblo Nuevo Solistahuacán, Tuxtla
Gutiérrez, Chicoasén, Cintalapa, Jiquipilas, Ocozocoautla,
San Fernando, Simojovel, Huitiupán, Ixtacomitán, Juárez,
Pichucalco, Chiapa de Corzo, Acala y Ocosingo, los seis últimos
municipios con asentamientos de reciente creación (Mapa 3).
Así observamos que de los 43,160 hablantes de zoque, registrados
en el país en el XI censo de 1990, 34,810 (que corresponde
al 80.65% de los hablantes de zoque) habitaban en el estado de Chiapas;
de éstos, 27,489 (63.69%) estaban asentados en doce municipios
ubicados al noroeste de la entidad, cuya mayoría se concentra
en la Sierra de Pantepec y sus inmediaciones.
En 1990, aproximadamente un tercio de los zoques de Chiapas (7,321),
habitaban diseminados en gran parte del estado, según el
XI censo, 1,157 ubicados en el municipio de Ocosingo, 1,168 en el
municipio de Acala, 660 en Chiapa de Corzo, 1,968 repartidos en
Juárez, Ixtacomitán y Pichucalco, y 1,954 se encontraban
distribuidos de manera irregular en otros municipios de la entidad;
no obstante esta dispersión de la población zoque,
la región que constituye el espacio histórico, lingüístico,
cultural y territorial de este grupo indígena sigue concentrada
en los doce municipios al noroeste de la entidad.
En total son 32 los municipios en donde habitan comunidades zoques,
que podemos caracterizar en tres tipos, según los siguientes
criterios:
1. Municipios tradicionalmente zoques, siendo Copainalá,
Chapultenango, Francisco León, Ixhuatán, Jitotol,
Ocotepec, Ostuacán, Pantepec, Rayón, Tapalapa, Tapilula
y Tecpatán.
2. Municipios con asentamientos zoques reubicados por la erupción
del volcán El Chichonal, siendo Ixtacomitán, Juárez,
Pichucalco, Chiapa de Corzo, Acala y Ocosingo.
3. Municipios con población zoque disminuida, pero que se
tiene referencia histórica y censal de una presencia constante
de hablantes de zoque, siendo Solosuchiapa, Amatán, Reforma,
Coapilla, Ixtapangajoya, Pueblo Nuevo Solistahuacán, Tuxtla
Gutiérrez, Chicoasén, Cintalapa, Jiquipilas, Ocozocoautla,
San Fernando, Simojovel, Huitiupán.
En su conjunto estos 32 municipios conforman la actual región
lingüística en la que los zoques recrean su cultura
y su forma de vida. Algunos pueblos tienen su asentamiento ligado
a la historia del lugar, otros son familias que salieron de sus
lugares de origen por procesos migratorios actuales, o que se formaron
por hogares nuevos, principalmente ubicados en las zonas que brindan
trabajo, y otros más son comunidades de reacomodo asignadas
a los damnificados por la erupción del volcán El Chichonal.
La distribución porcentual de los hablantes de lengua indígena
de 5 y más años de los municipios tradicionalmente
zoques, oscila entre menos de 10% de hablantes de lengua zoque mayores
de 5 años como lo es en los municipios de Copainalá,
Ixhuatán y Ostuacán, y más del 90% de hablantes
de lengua zoque mayores de 5 años en los municipios de Ocotepec
y Tapalapa (Cuadro 1).
Puede observarse que el grueso de los hablantes de zoque, con relación
a los que hablan lengua indígena, se encuentra en estos municipios
de la región noroeste de Chiapas, siendo Ocotepec (95.98%),
Tapalapa (95.43%), Chapultenango (84.35%) y Francisco León
(77.37%) los municipios que tienen mayor proporción de hablantes
de zoque entre sus habitantes.
Los demás municipios (con asentamientos zoques reubicados
y con población zoque disminuida), son habitados principalmente
por población mestiza - hablante de castellano -, en estos
municipios los zoques habitan en la parte marginal de las cabeceras
municipales y también en los anexos y agencias municipales.
Además encontramos la presencia de población tzotzil
concentrada en comunidades bien diferenciadas, y en menor medida
población tzeltal y hablantes de otras lenguas indígenas
no originarias de la región que habitan dispersos en los
municipios.
La presencia de población mestiza según los datos
censales, en los municipios tradicionalmente zoques, es la siguiente:
En Ocotepec (1.45%) y Tapalapa (2.14%), la población mestiza
es muy reducida, en realidad, según las observaciones de
campo, su peso porcentual es mucho menor, pues en estos municipios
habitan zoques que ya no hablan la lengua; la misma anotación
puede hacerse con relación a Chapultenango (13.88%), Francisco
León (19.75%) y los demás municipios de este conjunto;
no obstante, Ostuacán (91.79%), Copainalá (88.47%),
Tapilula (87.20%), Tecpatán (78.89%), Ixhuatán (57.93%),
Rayón (51.76%) y Pantepec (47.17%), presentan proporciones
muy altas de población mestiza.
En los municipios con asentamientos de población zoque reubicada
por la erupción del volcán El Chichonal, el grupo
mestizo es mayoritario, a excepción del municipio de Ocosingo
que registró el 20.56% de personas que no hablan lengua indígena.
La misma situación se presenta en los municipios con población
zoque disminuida, los cuales registraron proporciones muy altas
de gente mestiza, mayores al 80%; sólo Huitiupán (22.97%)
y Simojovel (21.78%), mostraron proporciones menores.
En síntesis, observamos que la distribución de la
población zoque se mantuvo concentrada al noroeste del estado
de Chiapas, y que en las décadas de los años setenta
y ochenta la distribución de la población zoque cambió
radicalmente, dispersándose hacia otros municipios de la
entidad, debido a diversos acontecimientos que reconfiguraron el
espacio territorial del grupo zoque, siendo, principalmente, los
siguientes:
a) La construcción de presas hidroeléctricas: en
el municipio de Tecpatán la presa la presa hidroeléctrica
Netzahualcóyotl, en el municipio de Chicoasén la presa
hidroeléctrica Manuel Moreno Torres y en el municipio de
Ostuacán la presa hidroeléctrica Peñitas.
b) El desplazamiento de población zoque por la perforación
de pozos petroleros en el municipio de Ostuacán.
c) La erupción del volcán El Chichonal, suceso de
gran importancia ocurrido en el año de 1982, en el corazón
de la región zoque.
d) La creación de nuevos asentamientos en los que se reubicó
a la población zoque damnificada por la erupción del
volcán El Chichonal propiciando una migración forzosa.
f) Los recientes flujos migratorios de población tzotzil
y tzeltal al área zoque.
Consideraciones generales
Hemos anotado que en el estado de Chiapas existen pueblos zoques
que forman parte de la historia regional. Hoy día, estos
pueblos tienen diverso número de hablantes de lengua zoque.
De los registros censales se resaltó el porcentaje de hablantes
de zoque, que en algunos casos se ve disminuido. Así también,
dimos a conocer la configuración del territorio y la distribución
de la población zoque en un breve esbozo histórico.
Prácticamente, los zoques se hallan rodeados de fuertes
elementos modernizadores: presas hidroeléctricas, yacimientos
petroleros, zonas penetradas por la ganadería extensiva,
explotación de los productos lácteos por empresas
transnacionales como la Nestle y tierras sembradas con productos
agropecuarios comerciales de exportación como el café
y el plátano.
También este grupo social se ha sido protagonista en diversos
eventos sucedidos a lo largo de la historia, fueron tributarios
de los chiapa, desplazados de un vasto territorio por los nahuas,
sometidos y a su vez “aliados” de los conquistadores,
despojados de sus tierras y congregados en pueblos compactos, partícipes
“invisibles” en los procesos nacionalistas y migrantes
forzosos por el evento telúrico.
Todos estos factores han propiciado la reconfiguración del
espacio territorial zoque y la dispersión de su población
en un área geográfica mayor y heterogénea.
Este acercamiento al grupo zoque nos permite reflexionar en la
identidad del grupo y en el reconocimiento de los zoques más
allá de las fronteras estatales. Consideramos que existen
diversos elementos socioculturales como los hábitos alimentarios,
las formas de organización parental, el sistema de creencias
- en los mitos y en las deidades legendarias -, la continua reproducción
de su organización religiosa sincrética, el intercambio
de santos, la práctica de las mayordomías al “estilo”
zoque en algunos lugares insospechados porque ahí ya no hablan
la lengua, en general relaciones sociales y elementos simbólicos
que dan sentido a la vida zoque y que a la vez permite que los individuos
construyan y reproduzcan su sentido de pertenencia al grupo, el
sentido de autoadscripción y de adscripción por otros,
es decir su identidad.
En términos generales, la noción de conjunto que
tienen los zoques del grupo lingüístico abarcando los
cuatro estados de la república, no existe como tal; el autorreconocimiento
del grupo zoque, desde el punto de vista de grupo lingüístico,
está limitado a un espacio geográfico más reducido:
la comunidad y los municipios aledaños, pudiendo ser producto
de los límites que le impone la regionalización y
las relaciones socioeconómicas en el área, desconociendo
así la existencia de los otros pueblos habitados por zoques
en las cuatro entidades federativas.
La misma situación se observa de la noción en conjunto
de grupo cultural, los pueblos zoques del área geográfica
interestatal, no se reconocen entre sí como un grupo homogéneo,
es decir, sus habitantes no saben de la existencia de pueblos zoques
en los cuatro estados de la república; asimismo, algunos
zoques del estado de Chiapas desconocen la existencia de otros pueblos
de habla zoque en Oaxaca y en Veracruz, reconociendo sólo
a los zoques de Tabasco debido a las intensas relaciones socioeconómicas
e históricas que se han generado en esa zona.
De esta manera las relaciones sociales y económicas de los
pueblos zoques reflejan esa circunscripción de autorreconocimiento
geográfico reducido a nivel local y municipal, más
no como un grupo cultural en su conjunto entre los pueblos de los
cuatro estados.
Tal situación nos hace pensar en que no es posible considerar
a los zoques como una etnia homogénea, sino que este grupo
social se presenta ante nosotros socialmente fragmentado.
Los zoques del estado de Chiapas se ubican principalmente al noroeste
de la entidad en un área histórico-territorial que
comprende varios municipios; los zoques del estado de Oaxaca se
ubican al sureste en dos municipios conocidos como “Los Chimalapa”:
San Miguel y Santa María Chimalapa; por el lado del estado
de Tabasco las comunidades zoques ubicadas al sureste tabasqueño
comparten el área geográfica con pueblos choles -
que son mayoritarios en número de hablantes-, y al sur del
estado de Veracruz encontramos a los pueblos zoque-popoluca.
Asimismo, en las colindancias que unen a los cuatro estados (Chiapas,
Oaxaca, Tabasco y Veracruz), se ubican diversas comunidades zoques,
que comparten el territorio con otros grupos de habla chol, tzotzil,
tzeltal, zapoteca, mixe, huave y castellana, siendo la lengua un
rasgo diferenciador extragrupal.
Por todo lo planteado, es preciso elaborar proyectos de trabajo
conjunto interinstitucional, que permitan el estudio de los zoques
con una visión a fondo y más integral en la que se
incluya a los zoques que habitan en las cuatro entidades federativas
como un solo grupo cultural.
22 C. Basauri, 1940: 393.
23 Malpaso tiene una capacidad total de almacenamiento de 12,960
millones de metros cúbicos; Peñitas 1,485 millones
de metros cúbicos y Chicoasén tiene una capacidad
de 1,443 millones de metros cúbicos. De esta capacidad total,
71.89%, 8.75% y 14.13%, respectivamente, fue la capacidad útil
de almacenamiento en 1995. INEGI, 1996:68.
24 L. Reyes, 1993: 232.
25 L. Reyes, 1995: 184.
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