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3.8 UNA PROPUESTA PARA AMPLIAR EL ESTUDIO DE LOS
ZOQUES EN LA REGIÓN DEL ISTMO.
Susana Villasana Benítez
Investigadora del Instituto de Estudios Indígenas
de la
Universidad Autónoma de Chiapas.
Introducción
Conocer el comportamiento demográfico de una
población es tarea fundamental cuando nos referimos a grupos
sociales que a lo largo de la historia han logrado encontrar diversos
mecanismos para la supervivencia.
También es de gran importancia el estudio
de la población, debido a que los fenómenos demográficos
tienen su dinámica propia como las migraciones, los matrimonios,
los nacimientos y las muertes; así, el comportamiento demográfico
de la población siempre se encuentra en constante movimiento
y su problemática nos hace plantear diversas interrogantes.
En el caso de los zoques nos preguntamos ¿cuál
ha sido el proceso de distribución de la población
zoque? Y para el caso de Chiapas ¿cuál ha sido el
proceso de configuración territorial? ¿cómo
están conformados, hoy día, los municipios de la entidad
desde los hablantes de lengua zoque según las fuentes censales?
¿cuál es la proporción de hablantes de lengua
zoque en relación con los hablantes de otras lenguas en esos
municipios? y ¿hasta dónde se circunscribe la población
zoque en la entidad?
Es lugar común, en las referencias sobre el
estado de Chiapas, que éste conforma una entidad federativa
con una arraigada historia prehispánica y colonial. Asimismo,
es uno de los estados de la república que se distingue por
su heterogeneidad social.
En la entidad, la presencia de múltiples grupos
culturalmente distintos ha sido centro de pugnas interétnicas,
de rebeliones sociales, marco de políticas estatales de diversa
índole, receptor y sede de diversas corrientes de pensamiento
religioso, laboratorio de programas de desarrollo económico
y social, así como foco de interés de investigaciones
de corte arqueológico, etnográfico, político,
económico, antropológico, sociológico y ecológico
entre otras disciplinas.
El objetivo de este trabajo es el de presentar un
seguimiento histórico del grupo zoque de Chiapas, que nos
permita ubicar el espacio territorial en diversos momentos en el
tiempo y que nos brinde además elementos explicativos de
carácter histórico, político y sociocultural
de la conformación del área cultural zoque y de los
diversos cambios ocurridos a este grupo en el ámbito territorial
y demográfico.
Territorio y distribución de la población
zoque de Chiapas.
En cuanto a los antecedentes históricos de
los zoques, se explica, en algunos estudios de carácter lingüístico
y arqueológico, que los orígenes del grupo zoque provienen
de los Olmecas, al igual que sus parientes de lengua, los mixes
y los popolucas, cuyos asentamientos prehispánicos se encontraban
dispersos en un área geográfica muy amplia, misma
que conforma lo que actualmente es parte de los estados de Tabasco,
Chiapas, Oaxaca y Veracruz.
Dicho planteamiento se basa en el registro de algunos
documentos coloniales, en los que se anota, que en la zona costera
de Chiapas se hablaba una lengua parecida al zoque, y también
en la gran influencia que tuvo la cultura olmeca durante los años
1200 a 400 a. C. en el área sureste del país1.
Donald y Dorothy Cordry dicen al respecto que el
territorio que ocupaba este grupo se extendía hacia el norte
de Tabasco y al sureste de Tapachula, Chiapas2.
Considerando esa idea de la existencia de posibles
asentamientos zoques en la zona costera de Chiapas y basándose
en los restos arqueológicos Norman D. Thomas3 registra en
un mapa las posibles comunidades zoques habitadas durante la época
prehispánica; tales comunidades abarcaban toda la franja
costera del Soconusco, parte de la Depresión Central de Chiapas,
la Sierra de Pantepec y parte de los estados de Tabasco, Oaxaca
y Veracruz (Mapa 1).
No obstante la amplitud del territorio ocupado por
los zoques prehispánicos, este espacio se fue reduciendo
por las constantes presiones que ejercieron otros grupos como los
nahuas y los chiapa que dominaron y limitaron el territorio zoque
debido a la invasión y a la búsqueda de nuevas rutas
comerciales. Situación que hizo de los zoques sujeto tributario
de los chiapa y sujetos desplazados de la franja costera del Pacífico
por los nahuas.
La situación en la que se encontraban los
zoques al momento de la Conquista, desde la perspectiva político
administrativa, estaba basada en el señorío o cacicazgo,
núcleo que concentró el poder político, religioso
y social, adjudicándose a éste un conjunto de pueblos
o caseríos que estaban bajo su control.
Destacan el cacicazgo correspondiente a Quechula,
el nombrado Javenpagou-ay4, el señorío de Guateway
y el cacicazgo de Zimatán, siendo este último dominado
por los nahuas. Velasco5 los nombra "señoríos",
según explica, así fueron identificados por los conquistadores,
y añade los señoríos de Tapalapa, Tapilula
y Tecpatán ubicados en la Sierra de Pantepec6.
Aunque todavía no está claramente diferenciada
la delimitación territorial y política de tales cacicazgos
o señoríos, se ha indagado que los pueblos zoques
de la vertiente del Golfo dependían del cacicazgo de Zimatán
(Cimatán), localizado en el estado de Tabasco; así
también, Javenpagou-ay se localizó en las cercanías
de Ocozocoautla en Chiapas.
al igual que sus parientes de lengua, los mixes y
los popolucas, cuyos asentamientos prehispánicos se encontraban
dispersos en un área geográfica muy amplia, misma
que conforma lo que actualmente es parte de los estados de Tabasco,
Chiapas, Oaxaca y Veracruz.
Dicho planteamiento se basa en el registro de algunos
documentos coloniales, en los que se anota, que en la zona costera
de Chiapas se hablaba una lengua parecida al zoque, y también
en la gran influencia que tuvo la cultura olmeca durante los años
1200 a 400 a. C. en el área sureste del país1.
Donald y Dorothy Cordry dicen al respecto que el
territorio que ocupaba este grupo se extendía hacia el norte
de Tabasco y al sureste de Tapachula, Chiapas2.
Considerando esa idea de la existencia de posibles
asentamientos zoques en la zona costera de Chiapas y basándose
en los restos arqueológicos Norman D. Thomas3
registra en un mapa las posibles comunidades zoques habitadas durante
la época prehispánica; tales comunidades abarcaban
toda la franja costera del Soconusco, parte de la Depresión
Central de Chiapas, la Sierra de Pantepec y parte de los estados
de Tabasco, Oaxaca y Veracruz (Mapa 1).
No obstante la amplitud del territorio ocupado por
los zoques prehispánicos, este espacio se fue reduciendo
por las constantes presiones que ejercieron otros grupos como los
nahuas y los chiapa que dominaron y limitaron el territorio zoque
debido a la invasión y a la búsqueda de nuevas rutas
comerciales. Situación que hizo de los zoques sujeto tributario
de los chiapa y sujetos desplazados de la franja costera del Pacífico
por los nahuas.
La situación en la que se encontraban los
zoques al momento de la Conquista, desde la perspectiva político
administrativa, estaba basada en el señorío o cacicazgo,
núcleo que concentró el poder político, religioso
y social, adjudicándose a éste un conjunto de pueblos
o caseríos que estaban bajo su control.
Destacan el cacicazgo correspondiente a Quechula,
el nombrado Javenpagou-ay4, el señorío
de Guateway y el cacicazgo de Zimatán, siendo este último
dominado por los nahuas. Velasco5 los nombra "señoríos",
según explica, así fueron identificados por los conquistadores,
y añade los señoríos de Tapalapa, Tapilula
y Tecpatán ubicados en la Sierra de Pantepec6.
Aunque todavía no está claramente diferenciada
la delimitación territorial y política de tales cacicazgos
o señoríos, se ha indagado que los pueblos zoques
de la vertiente del Golfo dependían del cacicazgo de Zimatán
(Cimatán), localizado en el estado de Tabasco; así
también, Javenpagou-ay se localizó en las cercanías
de Ocozocoautla en Chiapas.
Para el caso de la entidad chiapaneca, la región
zoque quedó dividida, desde la perspectiva ecológica,
en tres sub-regiones culturales que define Villa Rojas7
basándose en documentos coloniales: 1) la vertiente del Golfo
de México, 2) la Sierra de Pantepec y 3) la Depresión
Central de Chiapas, cuyos pueblos ubicados en distintos nichos ecológicos
se especializaron en diversas actividades productivas, como la alfarería
y la recolección de la grana cochinilla en Tapalapa, la producción
de maíz en Chapultenango o la producción de cacao
en los pueblos de la vertiente del Golfo de México, actividades
que constituyeron la división regional de trabajo8.
La distribución de la población zoque
en estas tres sub-regiones estaba organizada en “pueblos”
y “pueblezuelos” con un patrón de asentamiento
disperso y con alta densidad demográfica9. El
intercambio comercial entre los pueblos zoques dependientes de Zimatán,
Quechula, Javenpagou-ay, Guateway y los de la Sierra de Pantepec,
hizo que los habitantes del área mantuvieran una relación
intensa, no sólo desde el punto de vista económico,
sino también desde el punto de vista social, cultural, lingüístico
e ideológico, lo que le dio forma y sentido de pertenencia
al grupo zoque.
La conquista española, fue un hecho histórico
que sin lugar a dudas impactó en el deterioro y destrucción
de la cultura de los pueblos mesoamericanos; de esta situación
los zoques no estuvieron exentos.
Para el año de 1524, con la entrada del capitán
Luis Marín al territorio chiapaneco, se tiene el primer “acercamiento”
entre zoques y españoles. Posteriormente en 1527, con la
entrada del capitán Diego de Mazariegos, de nuevo se encuentran
conquistadores y habitantes zoques, principalmente del pueblo de
Quechula10, quienes en ambas ocasiones se convirtieron
en aliados de los españoles, brindándoles su apoyo
para conquistar a los chiapa.
Tal situación redundó también
en la conquista de los zoques11 y en el detrimento de
su población debido, entre otros factores, al choque militar,
a la política colonizadora, a la escasez de alimentos y a
la introducción de enfermedades desconocidas12.
Respecto a la Conquista, la imagen que dan algunos
estudiosos de los zoques, es la de caracterizar a este grupo con
una actitud “pacífica” y “dócil”
ante el conquistador. Sin embargo, este supuesto carácter
de los zoques13, que lo muestran dócil, sumiso,
pacífico, colaborador, temeroso, obediente, acobardado, industrioso,
etcétera, entra en contradicción con las reseñas
de los documentos coloniales que nos revelan una actitud de resistencia
ante el abuso y dominio de los conquistadores, de los evangelizadores
y de los gobernantes, situación que nos muestra un carácter
distinto14.
En tales registros históricos se presenta a un grupo social
sometido por la violenta conquista y, a la vez, nos muestran a ese
mismo grupo construyendo mecanismos de resistencia, muchas veces
en forma velada, ante la presencia y constante agresión del
grupo dominante.
No fue sino hasta 1546 cuando los dominicos incursionaron
en el territorio zoque15. Antes de esta fecha no se sabe, a ciencia
cierta, cómo fue el proceso de conquista, sometimiento y
evangelización en los cacicazgos.
Durante la Colonia, la organización político
territorial de los pueblos zoques se vio modificada y reducida,
una división del territorio se marcó con los conceptos
de república de indios y república de españoles.
Otro factor que fragmentó el territorio zoque
fue la división política por "provincias",
cada una diferenciada de acuerdo a ciertas características
culturales y lingüísticas, quedando el territorio chiapaneco
organizado en nueve provincias. Así, el dominio español
definió la provincia de los Zoques, la provincia de los Zendales
(tzeltales); la provincia de los Quelenes (tzotziles), la provincia
de los Llanos; la provincia de los Chiapa; la provincia del Soconusco;
la provincia de los Tojolabales; la provincia de los Pochutecas
y la provincia de los Lacandones16.
En esta época, el territorio de los zoques
se vio modificado y su población nuevamente fue reducida
debido a las epidemias, a la usurpación de las mejores tierras,
ahora ocupadas por los hispanos, y a esa reestructuración
político administrativa basada en provincias.
El patrón poblacional de dispersión
fue un impedimento para el control político, económico
e ideológico de los pueblos zoques; así, en el año
de 1549 se inició la política de redistribución
de los poblados zoques a partir de la congregación de las
familias dispersas en comunidades compactas, finalizando este proceso
de congregación hasta principios del siglo XVIII17.
La reagrupación de los pueblos y “pueblezuelos”
en conglomerados de tipo compacto conformó la nueva forma
de organización territorial zoque durante la Colonia. Dichas
reagrupaciones se realizaron conforme se lograba la construcción
de las iglesias y los conventos de los frailes dominicos, los que
se encargaron de la evangelización de los pueblos zoques
de Chiapas.
El patrón aplicado en la provincia zoque fue
el mismo en todo Chiapas. En algunos casos la localización
del pueblo congregado coincide con la cabecera de la antigua unidad
política que se tiene referencia, pasando a convertirse en
cabecera de curato. A las familias se les dotó de solares
cuya distribución se organizó a partir del punto donde
se construiría la iglesia, surgiendo así los barrios
o parcialidades.
A principios del siglo XIX, en el año de 1814,
la jurisdicción política de Chiapa y Soconusco, estaba
organizada por Partidos: Ciudad Real y Partido de Llanos; Partido
del Soconusco; Partido de Guardianías; Partido de Tzendales;
San Marcos Tuxtla y Partido de Zoques.
El Partido de San Marcos Tuxtla, tenía bajo su jurisdicción
los pueblos zoques de Tuxtla, Ocozocoautla y Zintalapa; y el Partido
de Zoques abarcaba los pueblos de Tapilula y Anexos, Chapultenango
y Anexos, Ixtacomitán, Iztapangajoya, Pueblo Nuevo Pichucalco
y Ribera de Blanquillo; el padrón general de españoles,
indios y ladinos da cuenta del número de empadronados que
habitaba en el Partido de Zoques siendo un total de 9 116 individuos,
de éstos 6 072 eran indios, 333 eran españoles y 2
711 eran mestizos18.
Durante el siglo XIX se registraron diversos acontecimientos
que afectaron la organización política, económica
y social de la provincia de Chiapa y Soconusco; hechos que indudablemente
tuvieron un impacto en la organización político territorial
de la región zoque de Chiapas.
Entre los acontecimientos más importantes
que podemos enumerar están: a) las pugnas intragrupales entre
Guatemala y México por la búsqueda de la anexión
del territorio chiapaneco, principalmente, la zona del Soconusco,
a alguno de los dos países, b) la llegada a Chiapas de las
compañías deslindadoras, además del establecimiento
de empresas madereras y fincas cafetaleras, lo que trajo consigo;
c) la afluencia de migrantes internacionales: alemanes, guatemaltecos,
norteamericanos, japoneses, franceses, ingleses y salvadoreños;
y d) las pugnas intragrupales por el control político de
la provincia de Chiapas.
Respecto a las compañías deslindadoras,
por su parte, obtuvieron grandes cantidades de tierras comunales,
Báez menciona para el caso del área zoque, que sólo
en Ocozocoautla y Cintalapa se obtuvieron 189 331 hectáreas
de tierras comunales19. La forma en que el grupo criollo fue acaparando
el territorio zoque, a través del deslinde de tierras fue
también un elemento más que redujo el territorio zoque20.
No es sino hasta el 12 de septiembre de 1824 cuando
culmina el largo período de inestabilidad política,
con la anexión de la provincia de Chiapas a la nación
mexicana. El nuevo carácter de Chiapas, como una federación
más del país, dividió al estado en siete Departamentos
y once Partidos.
La población zoque quedó así
bajo la jurisdicción de esta nueva organización político-administrativa
en cuatro Departamentos: Tuxtla, Mezcalapa, Pichucalco y Simojovel;
reconfigurándose de nueva cuenta el espacio territorial zoque
éste quedó distribuido en esos cuatro Departamentos
como sigue21:
1.- El Departamento de Tuxtla, que administraba los
poblados de Tuxtla Gutiérrez y sus alrededores, Berriozabal,
Las Animas, Terán, Copoya, Arenal, Ocozocoautla, Muñiz,
Soteapa, Petapa, Jiquipilas y Cintalapa.
2.- El Departamento de Mezcalapa, al que correspondían los
pueblos de Chicoasén, Quechula, Tecpatán, Magdalena,
Copainalá, Tapalapa, Coapilla, Ocotepec, Ixhuatán,
Tapilula, Pantepec y Solistahuacán.
1 N. D. Thomas, 1974: 54; A. García de
León, 1984: 21; O. Schumann, 1985: 113 - 117; M. Castro-Leal,
1985: 65; T. Lee, 1986: 8.
2 D. B. Cordry, D. M. Cordry, 1988: 30 - 32
3 N. D. Thomas, 1974: s/p.
4 "Jagüepajcuai... que quiere decir en zoque "gentes
[sic] que combaten con pedernal"; de jagüetzá,
pedernal; pajkú, golpe; y auai, gente" (F. Castañon,
1933: 44).
5 J. Velasco, 1991: 233.
6 J. A. Vivó, 1954: 412 - 413; R. De la Cerda, 1940: 62;
D. B. Cordry, D. M. Cordry, 1988: 26 - 27: A. Villa Rojas, 1975:
18 - 21; J. Velasco, 1975: 49 - 54; F. Báez, 1985: 14 - 16.
7 A. Villa Rojas, 1975: 21
8 J. Velasco, 1991: 234.
9 J. Velasco, 1991: 235.
10 Pueblo desaparecido en el presente siglo, debido a la construcción
de la presa de Raudales Mal Paso.
11 F. Báez, 1985: 19.
12 J. Velasco, 1975: 61ss.
13 D. B. Cordry, D. M. Cordry, 1988:23 - 29; N. D. Thomas, 1970
– 1971a: 48; F. Castañon, 1933: 39
14 Nos referimos, sólo por mencionar algunos documentos,
al acta levantada por el capitán Diego de Mazariegos en contra
de Pedro de Guzmán, alcalde de Villa de Coatzacoalcos, por
el brutal maltrato hecho a los habitantes de la región zoque,
cuyo juicio se realizó en 1538 (A. Villa Rojas, 1975: 31;
F. Báez 1985: 19); al documento colonial que registra la
rebelión de los zoques de Tuxtla en 1693 (Archivo General
del Estado, Boletín núm. 2. Documentos Históricos
de Chiapas. Chiapas, 1953), levantamiento realizado en contra del
Alcalde Mayor Manuel de Maesterra y
15 D. Aramoni, 1992: 138.
16 L. Reyes, 1962: 26.
17 Tal política de redistribución de la población
zoque se basó en la Cédula Real expedida en 1540 que
imponía la congregación de los indios en pueblos.
18 A. García de León, 1985. T. 1: 140.
19 F. Báez, 1976. Cit. por M. Rees, 1988: 85.
20 “Las ganancias comerciales de sus caudillos, algunos que
fueron sus alcaldes y otros funcionarios, fueron poco a poco invertidas
en la compra de tierras y denuncias de terrenos baldíos,
tomando así todo lo que sería su Departamento: regiones
zoques de refugio (Tecpatán, Quechula, Copainalá,
Pichucalco y bajo Grijalva), el vecino “desierto de Mezcalapa
y Mal Paso” y los valles próximos de San Fernando Las
Ánimas, Don Rodrigo, Ocozocoautla, la Ovejería y Cintalapa
- Jiquipilas”. A. García de León, 1985. T. 1:
143.
21 C. Basauri, 1940: 392 - 393.
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