|
5.2 ELABORACIÓN DE ABONOS ORGÁNICOS
CON BAJOS INSUMOS EN LAS CONDICIONES DEL PRODUCTOR RURAL.
Dr. Regino Gómez
Alvarez
Investigador Titular B,
ECOSUR, Unidad Tabasco.
Resumen:
El presente trabajo reúne la experiencia obtenida
en la elaboración de abonos orgánicos en las condiciones
del productor rural en los estados de Chiapas y Tabasco, los cuales
pueden ser usados como sustituto de los fertilizantes químicos
en todos los cultivos que se desarrollan en estos dos estados de
México, constituyendo uno de los elementos fundamentales
en la producción orgánica de alimentos.
Es un hecho que las prácticas agrícolas
que han adoptado la mayoría de los productores mexicanos
se basa en la quema de los residuos de cosecha y material vegetal
que crece de forma natural en las parcelas, de igual forma los estiércoles
de los animales se entierran, queman o botan, constituyendo contaminantes
sólidos o líquidos del medio ambiente. Lo mismo sucede
con los residuos de alimentos y animales en el hogar y en las industrias.
El objetivo fundamental de esta ponencia es mostrar
formulaciones que puedan realizarse con los materiales existentes
en las localidades donde habita el productor para elaborar diferentes
abonos orgánicos como: Fermentados; Compostas caseras; Ensaladas
orgánicas; Compostas por capas y Compostas biointensivas.
Se seleccionaran uno o más tipos de abonos orgánicos
a elaborar por el productor en función del tipo de material
existente en la localidad, el cual deberá ser de fácil
adquisición y de bajo o ningún costo. Teniendo en
cuenta el tiempo en que se quiera disponer del abono, se escogerá
el mismo, ya que el tiempo de elaboración dependerá
del tipo de abono y de las condiciones de preparación.
Las dosis de aplicación varían en función
de la composición del abono y del tipo de cultivo a fertilizar,
pero están en los siguientes rangos: Estiércoles curados
de 30 a 40 t/ha ; Compostas y Fermentados de 10 a 12 t/ha para cultivos
de temporadas, incorporándose en el momento de la plantación
o en los aporques, siempre antes de la floración. Para almácigos
de 30 a 50 % en el sustrato mezclado con suelo y arena, en huertos
y camellones de 5 a 10 Kg/m2 mezclado con la capa superficial del
suelo, para cultivos perennes de 5 a 10 Kg/arbol incorporado en
zanjas a distancias aproximadas a ¾ de la copa.
Introducción:
El problema fundamental al que se enfrenta la humanidad
en la actualidad es el incremento creciente de la población
y la disminución progresiva en la producción de alimentos.
Esta problemática aún es más aguda en los países
subdesarrollados y en especial en las naciones donde habitan millones
de personas de escasos recursos, los cuales habitan en su mayoría
en zonas rurales con suelos de baja productividad. La aplicación
de tecnologías agrícolas e industriales que han sido
elaboradas en países de alto nivel de desarrollo, han generado
altos volúmenes de residuos tanto agrícolas como industriales,
que se han convertido en fuentes de contaminación para los
suelos, mantos acuíferos, las plantas y el hombre. Esta afectación
en la ecología ha sido de alta significación en los
países subdesarrollados de América Latina.
Estas tecnologías de desarrollo también
han generado insumos como los fertilizantes químicos, agrotóxicos
y sustancias bioestimuladoras, que actualmente por su uso desmedido
se han convertido en fuentes de contaminación para el hombre
y la naturaleza. El rescate de las tecnologías de producción
orgánica puede darle solución a muchos de los problemas
planteados, produciendo alimentos sanos sin contaminantes, recuperando
los suelos degradados y aumentando la fertilidad de los mismos,
así como brindándoles las tecnologías al productor
para producir con menos costos, recuperando los suelos y eliminando
la contaminación ambiental (Laura Gómez,1995 ; ECOPOL,1999
; Gómez, 2000).
El uso de los abonos orgánicos para mejorar
la fertilidad del suelo y obtener mayores rendimientos en los cultivos
se conoce y practica desde la antigüedad (Tisdale, Nelson y
Beatón, 1985 ; Trinidad Santos, 1987,1999).
Se consideran abonos orgánicos los estiércoles,
compostas, fermentados, vermicompostas, abonos verdes, residuos
de cosechas y residuos orgánicos industriales. Los abonos
orgánicos son variables en su composición química,
física y biológica, y su aplicación constante
mejoran las propiedades físico química y biológica
de los suelos, así como la sanidad de los cultivos (Trinidad
Santos 1987,1999 ; Romero Lima 1997 ; Gómez 2000).
La composta
La composta es una mezcla de materiales orgánicos con cierto
grado de descomposición, tiene consistencia grumosa, color
oscuro y aroma de buena tierra. Para hacer una composta es necesario
convertir materiales orgánicos de ciertos tipos, en material
orgánico descompuesto de forma aeróbica, este material
es rico en compuestos orgánicos fácilmente accesible
para las plantas, posee quelatos y materiales inorgánicos,
ácidos húmicos, fúlvicos y otros compuestos,
los cuales mejoran las propiedades físico-química
de los suelos.
El suelo es una entidad viviente ya que el componente
orgánico del suelo lo constituyen organismos vivos y muertos.
Un suelo rico en materia orgánica y microorganismos es un
indicador de alta fertilidad y disponibilidad de nutrientes. Los
microorganismos descomponen los residuos orgánicos liberando
agua y sustancias minerales, mineralizan el humus , transforman
los elementos no disponibles en disponibles , participan en los
procesos de fijación biológica del nitrógeno
atmosférico y en la oxidación reducción de
los nutrientes. Los microorganismos utilizan la energía del
carbono para su metabolismo, por lo que existe una relación
directa entre microorganismos, fertilidad del suelo y contenido
de materia orgánica en el suelo (Henis, 1986 ; Trinidad Santos
1999 y Gómez 2000).
La actividad biológica en el suelo dominada
por los microorganismos descompositores de la materia orgánica
controla el flujo y ciclo del carbono, de energía y de los
elementos esenciales para la vida. La velocidad en que un residuo
es consumido por la microbiota del suelo depende de la constitución
química y de las condiciones ambientales, ejemplo: residuos
con altos tenores de lignina y compuestos aromáticos son
de difícil descomposición y aquellos con altos tenores
de carbohidratos solubles o celulosa son de fácil descomposición.
Las bacterias representan entre el 25 y 30% de la
biomasa microbiana del suelo y están involucrada en la descomposición
en la materia orgánica y ciclaje de los nutrientes, fijación
biológica del N, producción de sustancia del crecimiento
y otros procesos. Los Actinomicetos tiene propiedades de hongos
y de bacterias representan una pequeña porción de
la microbiota del suelo son importantes, ya que degradan sustancias
que no son digeridas por las bacterias y hongos, como fenoles, quitinas,
parafinas, humus y otros. Son capaces de descomponer la M.O., a
altas temperaturas, como en el proceso de compostaje e incorporación
de abonos verdes al suelo, controlan el equilibrio microbiano al
producir antibióticos como la estreptomicina. Entre las especies
existentes la más importante es la del género Streptomyces
(del 70% al 90%), existen otras como Antinomyces, Frankia, etc.
Los hongos poseen la mayor masa microbiana, alcanzan hasta un 80%,
su presencia esta sujeta a los tenores de M.O. Entre estos sobresalen
los del género Deuteromycetes, como Aspergillus, Penicillium,
Fusarium, Phytophtora, Verticillum, etc. Sus principales funciones
son heterotróficas sobre los restos vegetales y formación
de simbiosis del tipo micorrízicas y parásitas (FAO,
1975,1978, Siqueira y Franco, 1988 ; Ruíz, 1996).
Cuando se adiciona un residuo orgánico al
suelo, la población microbiana es estimulada, la demanda
de nutrientes aumenta, la respiración del suelo (tasa de
liberación de CO2 aumenta y los nutrientes minerales como
el NO3- son absorbidos en grandes cantidades. Dependiendo de la
relación C/N puede agotarse el N del suelo).
| RELACION |
PROCESOS |
DISPONIBILIDAD |
| C/N |
C/P |
C/S
|
INMOVILIZACION (I) MINERALIZACION (M)
|
NO3- NH4+ PO43- SO42- |
| >30 |
>300 |
>400 |
I > M |
DISMINUYE |
| 20-30 |
200-300 |
200-400 |
I = M |
NO ALTERADA |
| <20 |
<200 |
<200 |
I < M |
AUMENTADA |
Cuando los residuos orgánicos tienen contenidos
menores de 1.2%N y 0.2%P producen inmovilización, al menos
temporalmente, cuando el contenido se eleva a rangos de 1.8%N y
0.3%P se promueve la mineralización.
Materiales usados para hacer una composta.
Uno de los aspectos a tener en cuenta para realizar una composta
es el local, el cual puede ser similar al usado para un estercolero,
o un área bajo sombra de árboles. Todos los residuos
que provengan de vegetales, animales, residuos de cocina, hojas,
zacates, pastos, pajas, aserrín, hierbas secas, hierbas verdes,
residuos de cosecha, pulpa de café, pulpa de cacao, cáscaras
de huevos, cenizas, residuos de la industria azucarera, minerales,
etc., pueden ser utilizados para hacer una composta.
Método de preparación de
la composta.
Las dimensiones de la composta están en dependencia del material
disponible, oscilando el ancho entre 1 y 1.5 metros, la altura en
proporciones semejantes y el largo entre 2 y 10 metros en caso que
la elaboración de la composta sea manual, en el caso que
sea mecanizada (alzadora, pala frontal o acanteradora), se pueden
elaborar pilas hasta de 50 metros de largo y 3 metros de altura.
El primer paso es espaciar los materiales, acomodando
los mismos sin comprimirlos, formar una pila agregando los materiales
por capas. El orden es variable dependiendo de las tecnologías
utilizadas, pero es importante la estabilidad de la pila a medida
que aumentan las capas. Humedecer las capas sin que exista exceso
de agua.
Los pastos, hierbas y diversos materiales contienen
carbohidratos y proteínas que son excelentes nutrientes para
las bacterias, los cuales las descomponen rápidamente. Espaciar
sobre estas capas estiércol curado y si este esta seco humedecerlo.
Hojas secas, tallos, aserrín y materiales
de madera seca se descomponen lentamente, por lo que se recomiendan
cortarlos bien y mezclarlos con material verde o agregar nitrógeno
extra.
Es importante agregar suelo para evitar la descomposición
anaerobia, además el suelo aporta la microbiota para favorecer
la descomposición de la M.O. cada capa añadida de
los diferentes materiales se deben humedecer. La última capa
debe ser de suelo y la altura de la pila no debe exceder de 1.5
metros , si se hace la composta manualmente.
La pila de composta puede hacerse al aire libre y
pueden utilizarse arcones o cajones de lados para mantener la pila
con espacios libres para que circule el aire.
Un método práctico para conocer si
las capas que componen la composta tiene buena humedad consiste
en tomar muestras y exprimirlas con las manos, si la humedad es
la adecuada, aparecerá agua entre los dedos, en caso contrario
se debe añadir agua hasta obtener la humedad deseada.
La composta debe moverse semanal o quincenal para
airearse, se debe cubrir para evitar que se laven los nutrientes
con la lluvia.
Los microorganismos necesitan aire, por lo que no
deben comprimirse los materiales añadidos. El volteado de
la composta consiste en deshacer el montón, de tal forma
que se mezcle el material de la parte superior, medio e inferior
de la composta.
Capas de materiales utilizados en la composta:
1ª capa. Material vegetal (raíces, hojas, paja, etc.)(15
cm.) mezclado con residuos de cocina.
2ª capa. Estiércol (5cm).
3ª capa. Suelo (2 cm).
4ª capa. Espolvorear cal agregar agua suficiente.
5ª capa. Material vegetal.
Continuar así formando capas hasta alcanzar alturas de 1
a 1.5 metros.
En temporada de seca puede necesitarse agua cada 4 ó 5 días.
Voltear la pila a los 3 ó 4 días.
Debe compostearse a los 3 meses. Si los materiales
están bien picados puede estar lista a los 1.5 meses, ya
que hay más superficie expuesta a la descomposición
y hay más penetración del aire y el agua. Una de las
formas de comprobar si la composta esta fermentando, es la elevación
de la temperatura, la misma alcanza valores entre 50 y 60 OC. Si
la eleva hasta valores entre 70 y 75 OC. se debe añadir agua
o comprimir la composta, para disminuir el calentamiento. Se debe
medir la temperatura 2 ó 3 veces por semana en tres puntos
diferentes, el máximo de calentamiento se alcanza a los 15
días, posteriormente comienza a bajar lentamente. Posterior
a cada volteo se vuelve a elevar la temperatura, disminuyendo con
el tiempo.
Se da cuenta que se terminó el proceso de
compostaje cuando este fría la pila, tenga buen olor y los
materiales estén bien descompuestos. En general se recomienda
hacer 3 pilas de composta, una que este lista a los 3 meses, otra
con material parcialmente descompuesta y otra en las primeras etapas
de la descomposición.
|