Principal Informacion General Instituciones Cartografia Ingreso Correo
Estudios y proyectos
Cultura
Migración
Política
Economía
Medio Ambiente
Documentos de contexto
Circulación restringida
Participantes
Investigadores y Becarios
Enlaces a sitios relacionados
1er. Seminario
1er Seminario del Istmo
Estudios
Estudios terminados
Estudios en proceso

Recursos naturales y medio ambiente
>>Diversificación productiva y ...
 
  indice

6.4 DIVERSIFICACIÓN PRODUCTIVA Y DESARROLLO SUSTENTABLE EN LA SIERRA DE SANTA MARTA, VERACRUZ, VERSUS MONOCULTIVOS DE PLANTACIONES COMERCIALES DE EUCALIPTO Y PALMA AFRICANA DE ACEITE'

Luisa Paré1
Instituto de Investigaciones Sociales
UNAM
Chinamenca, Ver.2


La Sierra de Santa Marta y la región de Los Tuxtlas conforman el extremo noroeste (visto desde Coatzacoalcos) del Istmo de Tehuantepec. La Sierra de Santa Marta, en particular los municipios zoque popolucas de Hueyapan de Ocampo, Soteapan y nahuas de Mecayapan, Tatahuicapan y Pajapan, así como una fracción del municipio de Catemaco, constituye la cuenca alta del río Coatzacoalcos. La región ha sido declarada área protegida en 1980 debido a la importancia de la biodiversidad presente en 14 tipos de vegetación diferentes en un área de 150 kms2 . En 1998 el área fue declarada reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas una extensión de 155 000 has que se extienden desde Santiago Tuxtla y Cabada hasta la Laguna del Ostión, en los límites entre los municipios de Pajapan y Coatzacoalcos.

La región está incluida en la que contempla el virtual o imaginario Megaproyecto del Istmo. En 1991 el gobierno de Salinas de Gortari intentó promover plantaciones de eucalipto en las mejores tierras planas de los municipios nahuas de Pajapan y Tatahuicapan. El proyecto de la Simpson Paper Company no fue aceptado por los indígenas y la empresa -ahora renombrada Planfosur, o Plantaciones forestales del Sureste- movió sus lares hacia Las Choapas donde ya cuenta con más de 10 000 has plantadas.

Las argumentaciones para rechazar el proyecto fueron principalmente de índole ecológica y económica. La utilización de tierras donde se siembran básicos iba a significar un probable desplazamiento de la producción de granos hacia las partes más altas de la montaña, poniendo en riesgo los remanentes de selva existentes y los mantos acuíferos. Los bajos precios ofrecidos por la materia prima y la no compensación al uso de los recursos naturales no parecieron compensar las múltiples limitaciones a la libertad de paso y los trastornos socio-culturales que iba a provocar este enclave neocolonial en la región.

En la propuesta del Megaproyecto del Istmo (documento de Ochoa asociados), no aparecen para la región más proyectos que, por un lado la explotación de petróleo en las costas que están frente a la Sierra y donde existe un arrecife no estudiado y aún virgen, y, por otro, una termoeléctrica ya construida en Oteapan y, por supuesto, aunque no de manera explícita, mano de obra abundante y barata para las obras de construcción de infraestructura.

A los 9 años de la primera incursión de la Simpson Paper Company, más de 1000 hectáreas de palma africana de aceite se extienden en las planicies colindantes con las primeras estribaciones de la Sierra. Desde el punto de vista económico la diferencia de las plantaciones de palma con las de eucalipto es mínima: mercados monopólicos en manos de multinacionales, vulnerabilidad e los precios por la oferta en expansión y, a la larga, el endeudamiento de los productores que en ocasiones (Malasia e Indonesia) se ven obligados a vender sus tierras para saldar sus deudas.

Por su parte, la Secretaría de Agricultura del estado de Veracruz se apura para promover las plantaciones antes de que sea aprobado el ordenamiento ecológico y de la región y el programa de manejo de la reserva.

Retos y Alternativas

Desde 1991 un grupo de instituciones no gubernamentales, académicas y algunas gubernamentales, se ha involucrado en buscar alternativas para un desarrollo sustentable para esta región, que alberga importantes recursos naturales en sus áreas selváticas y que aporta el 80% del agua del corredor industrial Coatzacoalcos-Minatitlán-Cosoleacaque-JaltipanAcayucan. La pobreza y marginación que predominan en la región nos ha impulsado a buscar alternativas que permitan mejorar las condiciones de vida y hacer un uso más racional de los recursos naturales de cuya conservación y restauración depende la posibilidad de impulsar un desarrollo regional equilibrado.

Cabe mencionar entre los grupos que han estado involucrados en estos esfuerzos al Proyecto Sierra de Santa Marta A.C., a la Universidad de Carleton, Canadá, a la UNAM, al Programa de Acción Forestal Tropical (Proaft), a Fomento Cultural y Educativo A.C., a Desarrollo Comunitario de Los Tuxtlas (Decotux A.C.), a la Dirección General de Culturas Populares y al CIMMYT. Las alternativas impulsadas han girado en tomo a prácticas de conservación y mejoramiento de suelos con cultivos de cobertura, de manejo de acahuales con cultivos que aprovechan la sombra del dosel como es el ixtle, la palma camedor y la vainilla, el fomento de prácticas ganaderas más intensivas, la reforestación, e ecoturismo, e manejo de solares, etc. La planeación comunitaria de los recursos naturales ha sido una de las metodologías participativas utilizadas para impulsar un desarrollo desde abajo.

En 1999 un grupo de investigadores, técnicos y promotores campesinos forman la Cooperativa Mok-Cinti cuya representación llevo en esta ocasión. Esta organización a su vez está relacionada con campesinos y técnicos de otras organizaciones y regiones en una Red llamada Grupo de Agricultura de Cobertura (GAC). De este modo se ha avanzado en la validación y evaluación de tecnologías de abonos verdes en Los Tuxtlas, Sierra de Santa Marta, Chimalapas, La Esmeralda y Calakmul, Campeche.

En otros ámbitos hemos interactuado con otros grupos de la región itsmeña como son las comunidades de Los Chimalapas, con Maderas del Pueblo, con el Consejo indígena del Uxapanapa, todos estos grupos ínvolucrados en búsquedas semejantes a las nuestras.

En 1999 siete organizaciones e instituciones de la región, en un esfuerzo sinergético notable se unen para formar el Centro de Capacitación Campesina de la Sierra de Santa Marta. Dicho grupo está conformado por Cooperativa Mok-Cinti, Fomento Cultural y educativo, Movimiento Agrario Indígena Mapatísta (MAIZ), Sendas A.C., Desarrollo Comunitario de Los Tuxtlas (Decotux), Comité de Defensa Popular de Zaragoza (CDP-Z) y el INIFAP.

La consolidación de capacidades técnicas locales es un elemento básico para impulsar un desarrollo regional a partir de la cultura, de los recursos naturales y humanos locales y orientado a satisfacer las necesidades básicas en un contexto cultural que afianza las raíces autóctonas y un contexto ambiental sano cuya protección depende en primer lugar del interés y las iniciativas de la ciudadanía. El desarrollo tecnológico sólo no es suficiente sino que se tiene que dar en un marco integral que contemple la intervención de organizaciones o instancias de poder local para establecer o reestablecer normas comunitarias sobre el manejo de los recursos naturales, que consolide la capacidad de autogestión, de elaboración y gestión de proyectos, de incidencia en las políticas públicas, de desarrollo del potencial productivo y de las mujeres, de acceso directo a mercados en condiciones más favorables.

Frente a las propuestas de la economía de plantación nuestro grupo impulsa un modelo productivo basado en la diversificación, una diversificación que rescata conocimientos y manejos tradicionales y que busca colocarse en nichos de mercado que representan ventajas comparativas propias del trópico húmedo. La venta de servicios turísticos, de frutas tropicales, de fibras naturales, de artesanías, en su certificación realza valores culturales y servicios ambientales que son de beneficios tanto globales como nacionales y regionales. La parte complementaria a la colocación en nichos específicos de mercado, es decir nichos ecológicos o verdes que no dejan de ser limitados es el desarrollo del mercado local frente a la inserción en los mercados internacionales, la mayoría de las veces fuera del alcance de los pequeños productores indígenas. Las ciudades del sur de Veracruz suman una población superior al medio millón de habitantes y constituyen un mercado de frutas, verduras, carne y pescado importante para la población rural de la región pero, siempre y cuando la inversión para el campo no sea solamente asunto de las multinacionales de la industria papelera, tabacalera y oleaginoso o transferencia del Procampo y demás subsidios a las empresas distribuidores de agroquímicos.

1 Ipare@servidor.unam.mx Tel fax 28177148
2 Cooperativa Mok-Cinti, (Tel. 926 10176)

 
  indice

 


Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
Unidad Golfo
Xalapa, Veracruz, México