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4.2 CAPITALISMO Y REPRODUCCIÓN COMUNITARIA
EN EL ISTMO DE TEHUANTEPEC.
Darío Vásquez
Antonio.
Instituto Tecnológico de Oaxaca.
Los planteamientos vertidos en esta ponencia tienen como objetivo
cuestionar el proceso inasible del capitalismo, que intenta dominar
a la naturaleza y someter a las culturas. Para tal efecto los comentarios
se estructuran en tres apartados. El primero de ellos se orienta
a la conformación de un marco referencial del capitalismo
y sus estrategias de sobrevivencia en tanto sus políticas
neoliberales, la expansión de los mercados regionales y la
liberación del comercio mundial. En el segundo apartado se
intenta mostrar la importancia del Istmo de Tehuantepec en torno
a los macro proyectos de alcance regional proveniente de las instancias
gubernamentales federal y estatal. Y por último, un apartado
de reflexiones derivado del rango analítico cuestionamiento-participación
regional.
I.-Capitalismo y reproducción comunitaria.
Ante los grandes desafíos de un mundo económicamente
interdependiente, la internacionalización y la liberación
de la economía crean nuevos comportamientos que modifican
los patrones existentes, económicos e institucionales. En
estas últimas décadas hemos asistido a una radical
transformación de las relaciones entre las naciones; la globalización
de la economía, de las comunicaciones de la ciencia y la
tecnología e incluso, en gran medida, de las decisiones políticas.
Ante estos retos que concierne a todo el planeta, las naciones no
pueden limitarse a acciones aisladas, han tenido que adaptarse a
entornos más amplios más complejos y más inciertos,
condiciones tales que las naciones no pueden soslayar y que por
su naturaleza interdependiente tienen que tomar en cuenta un mayor
grado de decisiones compartidas. Desgraciadamente, los resultados
actuales de la globalización apuntan en sentido contrario.
Es necesario señalar que dichas decisiones no han sido el
resultado de la libre determinación de las naciones, sino
de la imposición sobre ellas de nuevos poderes mundiales.
El poder mundial del que depende la suerte de una
gran parte del mundo es un poder sin fronteras, sin contrato social,
ni leyes y sanciones y que trastoca las estructuras estatales y
consecuentemente no pueden cumplir cabalmente con su función
reguladora de las inversiones del capital. Pero además la
globalización impone también otras necesidades de
los Estados sobre todo porque la competencia en el mercado mundial
empuja a todos los países a ligar su economía a sistemas
económicos regionales. Tales exigencias conducen a una disyuntiva
en la que por un lado, se determina la integración a complejos
sistemas económicos regionales y por otra, la necesidad de
mantener el manejo y control de su propia economía. Tal disyuntiva
del Estado se traduce en una preocupación por no perder poderes
de decisión en la soberanía nacional, pero tampoco
la posibilidad de obstaculizar la integración en comunidades
económicas de mayor dinámica mundial. Villoro (1998).
En este escenario en el que el mundo se encuentra
en plena mutación tecnológica y social, el orden internacional
no está dominado por una instancia de poder que responda
a la voluntad de todos los países, sino de un grupo reducido
de empresas y capitales financieros y por sus conexiones en los
países industrializados que han dado paso a un nuevo culto,
el mercado, y ese culto oficia un capital sin patria, que no esta
sujeto a las leyes de ningún Estado y que a todos impone
sus propias reglas. Villoro (1998). Este escenario descrito ha creado
una nueva crisis económica, política y social que
como en ocasiones anteriores, la conmoción del presente va
acompañada por el recrudecimiento y la agudización
de la pobreza y la violencia propiciada por quienes prefieren la
desaparición de la humanidad antes que perder sus privilegios
inhumanos. En realidad, se vive en estos días el fracaso
de la organización social víctima del dominio de unos
hombres por otros y unas pasiones por otras. Gortari (1984).
En el actual concierto mundial de múltiples
determinaciones se gesta la formación del sistema homogénico
de globalización en tanto fenómeno mundial y el surgimiento
de organizaciones trasnacionales relacionadas con aspectos sociales,
económicos y el desarrollo tecnológico. Dichas transformaciones
se manifiestan en la internacionalización de los negocios
y los mercados de capital aparejado con la liberación del
comercio. En este proceso de cambios, la composición de fuerzas
ha desencadenado nuevas alianzas, nuevos procesos de acumulación
expresadas en asociaciones en participación, mercados financieros
globales, comunicaciones instantáneas y diseminación
tecnológica. En todas estas estrategias existe la tendencia
de expansión y dominio sobre las regiones culturalmente diferentes.
La magnitud de tales eventos en el entorno internacional
ha determinado cambios sustanciales en el ámbito mismo de
la producción, la división internacional del trabajo,
una redistribución de las tradicionales esferas del poder
económico y consecuentemente una degradación ambiental
a escala planetaria. En este proceso se observa un mundo cada vez
mas interconectado en que la globalización de las actividades
se han convertido en común denominador. La combinación
del principio de la división del trabajo y la valorización
del capital en el proceso de producción ha sido el elemento
detonador para la expansión del capitalismo. Para lograrlo,
el capital opera para la maximización de las ganancias como
un elemento rector. En este proceso de globalización las
empresas trasnacionales han aumentado sus ganancias, sobre todo
al pagar salarios inferiores a los de los países industrializados,
aumentando la intensidad y las jornadas de trabajo, reduciendo prestaciones,
negociando menores tasas arancelarias y tratos preferenciales. Carrillo
y Hernández (1995). Asimismo han querido convertir los recursos
naturales de las comunidades (que se expresan en paisaje) en un
monótono “piso de fábrica” para la producción
especializada a partir de modelos agroindustriales. Toledo (1996).
Particularmente en el caso de México en cuyo
proceso de acumulación y expansión del sistema hegemónico,
las comunidades indígenas que mantienen una economía
campesina, han venido cumpliendo funciones específicas en
el mantenimiento y reproducción ampliada del capital. A medida
que el sistema económico global ha penetrado en las regiones
rurales, las relaciones mercantiles han sustituido a las relaciones
precapitalistas a través de los grupos que controlan los
mercados locales.
En esta subordinación, el modo de producción
indígena se considera como consecuencia de la dinámica
de producción capitalista y como tal, la reproducción
y disolución de estos grupos de economía campesina
son aspectos y consecuencia de los intereses sobre todo económicos.
Sin embargo, forman parte del campesinado marginal articulado con
la sociedad nacional en calidad de subsistencia que los obliga a
reproducirse como unidades de producción independientes pero
ligados a una economía de mercado y a un intercambio desigual
establecido. En este contexto de dominio y dependencia, las comunidades
indígenas se reproducen como clase explotada por un lado
y por otro, el capital se apropia también con frecuencia
de una porción del trabajo necesario contenido en sus productos,
orillándolos a una reproducción condicionada que los
mantiene en la pobreza, transformándolos en fuerza de trabajo
liberada y potencialmente asalariada.
En cuanto a las políticas de Estado para el
sector rural, éstas han sido orientadas para convertir a
las comunidades campesinas en pequeñas o medianas unidades
de producción capaces de garantizar la producción
y mantenimiento de la familia campesina y la de producir alimentos
baratos para el conjunto de la sociedad. La dinámica a la
que han conducido estos propósitos, no tan solo han destruido
las bases mismas de los sistemas de sustento rural. Bases que habían
asegurado la supervivencia de las comunidades rurales por muchos
siglos, sino que a partir del flujo permanente y continuo de alimentos
a bajo costo se ha manejado y canalizado hacia el exterior el excedente
económico generado en las unidades productivas comunitarias.
Al privar las comunidades rurales de una base propia de acumulación,
se propicio una oferta potencial de trabajo. El carácter
mercantil al dañar los sistemas de producción y comercialización
que habían permitido la supervivencia y la identidad al menos
a un nivel mínimo, arrebata a los campesinos de su economía
de subsistencia y los orilla a un mundo diferente. Blauert-Zadek
(1999). Un mundo de asalariados y desempleados. Esto es, fuerza
de trabajo en tránsito hacia las regiones económicas
fundamentadas en la agricultura comercial o bien en ciudades perdidas
en las que viven en condiciones precarias. Dichas condiciones impiden
la satisfacción de sus expectativas y necesidades más
apremiantes de los grupos migrantes campo-ciudad. Barkin (1991).
A partir de los planteamientos anteriores, resulta
conveniente señalar que el problema no tan solo puede expresarse
en la búsqueda de estrategias para la supervivencia de las
etnias. Como tampoco la gestión en tanto relación
social, puede abocarse a un desarrollo comunitario como un medio
para ayudar a la gente a adaptar su modo de vivir a los cambios
que se les ha impuesto por fuerzas políticas y económicas
poco vinculadas a sus formas de ser, hacer y de pensar comunitarias.
Sino más bien, resulta necesario retomar alternativas de
desarrollo integral, planteadas a partir de premisas diferentes
y no tan solo del crecimiento económico como única
alternativa de vida. Más bien en proyectos surgidos de la
cosmología del mundo natural, del ser comunitario que los
humanos han construido en la diversidad cultural planetaria y se
dan a ellos mismos a través de prácticas ensayadas
al logro de un proceso civilizatorio en el marco de un nuevo orden
social. Formas de vida practicadas que reconocen interdependencias
y complementariedades entre los seres especialmente vivos, que subsisten
de recursos permanentemente reciclados y por ello, indefinidamente
sostenibles Boff (1998).
En la perspectiva de estilos de vida alternativos,
es necesario conformar marcos explicativos que no tan solo den razón
de la permanencia y supervivencia de las comunidades indígenas
en tanto clase subordinadas, sino de las posibilidades de un desarrollo
indígena comunitario a pesar del entretejido político
y económico envolvente del sistema occidental. Esto es, un
desarrollo comunitario encaminado responsablemente hacia la perpetuidad
de la vida y la realización humana. La calidad de vida comunitaria
fincada en el trabajo, en la dignidad humana, en las necesidades
colectivas y no en la codicia, en la interdependencia creativa (reciprocidad)
y no en la competencia destructiva, en la complementariedad de las
relaciones de producción, más que en la producción
medida en producto bruto y nivel de consumo y de ingreso. Nahmad
(1999).
II.- Semblanza del Istmo de Tehuantepec.
Desde el punto de vista administrativo, el Istmo
de Tehuantepec es una región que ha sido definida de diferentes
maneras. Por lo regular se considera que la región se extiende
por una franja de no menos de 100 km. de Norte a Sur en la parte
mas estrecha del territorio mexicano con solo 300 kms. aproximadamente,
empezando en el Golfo de México y terminando en el Golfo
de Tehuantepec incluyendo cuando menos dos Estados: Veracruz y Oaxaca
con 80 Municipios y mas de 5,200 localidades. Sin embargo el Decreto
Presidencial de 1973 que otorga estímulos fiscales para fomentar
la industrialización de la región, incluye Municipios
de Chiapas y Tabasco dentro del mismo. Jhabvala (1982).
La importancia del Istmo de Tehuantepec radica en
el potencial de sus recursos, su riqueza cultural con mas de diez
etnias asentadas a lo largo y ancho del territorio Oaxaqueño
y Veracruzano y la posición potencial estratégica
en el ámbito del comercio internacional.
En cuanto a recursos renovables, la privilegiada
localización geográfica de los Chimalapas en el centro
de una de las áreas mas estrechas del continente donde confluyen
elementos bióticos de las cuencas del Atlántico y
del Pacífico y por su variada topografía, que va desde
las planicies costeras a 200 msnm hasta sierras como la de Tres
Picos y la atravesada que tienen alturas de 2,400 msnm. Posiblemente
sea éste el único sitio en México donde se
presentan íntegramente ecosistemas tan diversos como los
bosques de pino, bosques de encino, las selvas altas lluviosas,
las selvas medianas y bajas subtropicales y los bosques de niebla.
Se ha estimado que en una sola hectárea de vegetación
no perturbada en los Chimalapas, llega a albergar hasta 900 especies
vegetales y más de 200 especies animales. Significando con
ello que es una ladera de las montañas de esta región
puede encontrarse una variedad de árboles más amplia
que en todo el territorio de Estados Unidos y Canadá juntos.
De aquí se desprende la riqueza forestal y de fauna.
En tanto a los recursos naturales no renovables,
recientes sondeos vía satélite, han detectado cuantiosos
yacimientos de petróleo en el Golfo de México posiblemente
los de mayor potencial registrados en la historia petrolera del
país, asimismo importantes yacimientos de azufre, sal, mármol,
onix y micas. Recursos que la convierten en una de las regiones
con mayor importancia del país.
En cuanto a los aspectos culturales es posible advertir
que dicha riqueza se fue conformando desde el asentamiento de la
civilización Olmeca cultura madre mesoamericana en la parte
Norte del Istmo, extendiéndose hasta la mitad de la zona
ístmica. Con el desarrollo de las comunidades nativas y el
arribo de grupos nahuas determinaron una importante diversidad cultural
mesoamericana. Actualmente la población indígena en
el Istmo se ubica en el Istmo Norte: Nahuas, Istmo Noroeste y Centro
Veracruz: Zoques, Popolucas; Istmo Centro Este Oaxaca: Zoques, Istmo
Centro Oaxaca Mixes, Istmo Sur Huaves y Zapotecos. Asimismo importantes
núcleos de población de chontales, chinantecos, mazatecos
y mixtecos. Lo importante de estas culturas es que en su quehacer
e interacción milenaria con su entorno, han podido conformar,
conservar y defender una de las biodiversidades más importantes
del mundo. Esta cuantiosa biodiversidad permite hoy en día
disponer del más importante banco de recursos genéticos,
vegetales y animales del país y de mesoamérica y uno
de los más importantes del planeta.
Los asentamientos urbanos más importantes
se localizan en los extremos del Istmo en donde existen 10 importantes
núcleos de población en el Estado de Veracruz en cuanto
a su tamaño y tan solo cuatro en el Estado de Oaxaca. Por
el lado de Veracruz destaca Coatzacoalcos con 220,896 habitantes
en tanto que en el lado oaxaqueño destaca Salina Cruz con
71,373 habitantes. De los 2.2 millones de habitantes que se localizan
en 80 Municipios el 71% pertenece al Estado de Veracruz.
En cuanto a la posición estratégica
potencial del Istmo de Tehuantepec ésta se determina geográficamente
ya que con solo 300 kms. de longitud permite el acceso entre el
Océano Atlántico y el Pacífico. La comunicación
más importante para la vertiente del Atlántico correspondería
con el Puerto de Amsterdan con 7,030 millas náuticas en tanto
que para Estados Unidos con los puertos de Nueva York y Nueva Orleáns
con 3,300 y 1924 millas náuticas respectivamente. En la vertiente
del pacífico, permitiría la comunicación con
los puertos de Calcuta, Melbourne, Singapur, Yokohama, Valparaíso,
Vancouver y Los Ángeles con una distancia máxima de
12,580 millas náuticas a la India y una distancia mínima
de 1,550 millas náuticas con Estados Unidos. Lo importante
de esta localización geográfica estratégica
es que permitiría ahorro de tiempo en el trayecto Asia-Europa
entre 16 y 24 días. Camarena (1998).
La relevancia productiva-comercial que tiene este
polo de comunicación transistmíco, es que en el norte
del Estado se concentran las actividades portuarias, refinación
del petróleo y de algunas manufacturas proveedoras de las
mismas. En tanto que la actividad portuaria la refinación
de petróleo y la pesca concentran la economía de Salina
Cruz. La dinámica económica la genera Petróleos
Mexicanos, sobre todo porque dicha paraestatal cuenta en la zona
con un importante sistema portuario para el manejo de sus productos,
pues tan solo en Pajaritos se maneja mas de 5,000 millones de toneladas
de petrolíferos. Asimismo, Pemex, Petroquímica mantiene
un número importante de complejos petroquímicos y
plantas en la zona de Coatzacoalcos-Cosoleacaque, productora del
88% del total de petroquímicos producidos en el país.
En este mismo orden de importancia, Salina Cruz, procesa 315,00
barriles diarios, el mayor volumen de crudo de las 6 refinerías
existentes en el país y el doble de la refinería de
Minatitlán, convirtiéndose por ello, en el abastecedor
de productos petrolíferos en la zona del pacífico.
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