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LOS PESCADORES ZAPOTECAS DEL COMPLEJO LAGUNAR
DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC, OAXACA. MÉXICO. 2002.
LAS
ORGANIZACIONES PESQUERAS
Los pescadores de la Laguna Superior registran
un promedio de 23.69 ± 11.736 años de ejercer
la actividad pesquera, con una moda de 20 años; estos
resultados nos hacen inferir que la mayoría de los
pescadores zapotecas entrevistados han sido actores del ciclo:
Área de Pesca de acceso cerrado ? Área de acceso
Libre de Pesca de la Laguna Superior. El recurso de uso común
(RUC) de acceso abierto es aquel en que nadie tiene ningún
derecho de propiedad, mientras que el acceso cerrado, un grupo
bien definido posee propiedad en común. Ostrom (2000);
señala que en un RUC de libre acceso no hay ningún
límite en relación con quien puede apropiarse,
el proceso de apropiación independientemente del tiempo
puede caracterizarse con frecuencia como un juego del Dilema
del Prisionero. Es probable que la atomización de ingresos
sea endémica. Ningún apropiador tiene incentivos
para dejar unidades de recurso para que otro apropiador las
explote. En un RUC de acceso cerrado, donde un grupo bien
definido de apropiadores debe depender conjuntamente de él
para tener acceso a unidades de recurso, los incentivos que
enfrentan los apropiadores dependerán de las reglas
que gobiernan la cantidad, el tiempo, la ubicación
y la tecnología de apropiación, así como
el modo como se supervisan y se hacen cumplir.
La población de pescadores registra
que el 88% tiene antecedentes de familiares directos que efectuaban
la pesca; en el 81.818% de los casos el padre fue pescador;
en el 9.091 % el hermano mayor tenía como actividad
la pesca y en el 4.545 % el suegro era pescador. El 100 %
de los pescadores zapotecas señala una antigüedad
promedio de ingreso a las organizaciones de 1.76 ±
0.66 años, con una moda de 2 años y en la mayoría
de casos son socios fundadores de las organizaciones pesqueras.
La sociedad cooperativa de producción pesquera más
antiguas del Municipio de Juchitán de Zaragoza se constituye
en 1973 y se localiza en Santa María del Mar en la
Región Huave. Es claro que las cooperativas zapotecas
tienen una menor antigüedad que las agrupadas en la Unión
Regional de Sociedades Cooperativas Siete Huaves y de las
localizadas en el Parque Nacional Lagunas de Chacahua y Mar
Muerto (CIESAS-ISTMO, 2000, UAM, 1997; SEPESCA, 1989).
Los beneficios que declaran los pescadores
al estar integrados en las organizaciones pesqueras en un
8% es el acceso a la pesca en el sistema lagunar; el 44% señala
el derecho a la recepción de los apoyos económicos
gubernamentales, un 36% indica que no se obtiene ningún
beneficio y el 12% señala un compromiso para el fortalecimiento
de la organización pesquera. Los resultados registrados
coinciden con los reportados en el Parque Nacional Lagunas
de Chacahua en donde originalmente los pescadores se han organizado
únicamente con el objeto de obtener crédito
y/o comercializar su producto, debido a que la figura de sociedad
cooperativa representa las mayores ventajas, principalmente
para obtener financiamientos de diversas fuertes.(CIESAS-ISTMO,2000)
El 100 % de los pescadores entrevistados indicó
que esta conforme con la manera en que se trabaja dentro de
la organización pesquera; sin embargo este resultado
se debe considerar con cautela debido a que las sociedades
cooperativas registradas y la regida mediante usos y costumbres
están controladas por sus dirigentes ligados muy fuertemente
a la COCEI, manteniendo formas muy verticales de funcionamiento,
de toma de decisiones y de permanencia dentro de la organización.
En la FIG.8; se presentan algunas alternativas que los entrevistados
señalaron para poder mejorar las condiciones de las
organizaciones. De los pescadores entrevistados únicamente
el 4% declaró tener intenciones de marcharse a trabajar
hacia la Costa de Chiapas debido a que tienen conocimiento
de que existen mejores condiciones de captura pesquera.
Los pescadores de la Laguna Superior declaran
que el 84% tienen como ocupación principal la pesca;
el 8% indica la agricultura y el restante 8% efectúa
actividades como asalariados(pescadores al servicio de los
permisionarios o de los patrones dueños de embarcaciones,
bibliotecario). Las actividades complementarias a la pesca
están constituidas en un 60% por la agricultura y en
un 30% por la captura exclusiva de camarón durante
la época de lluvias, un 10% realiza actividades como
el emplearse como peones y/o realizar actividades comerciales
como la venta de frutas, dulces o naranjas con chile. Es evidente
que la organización de una fuerza de trabajo del sector
ccoperativista zapoteca se anota como una gran utopía;
es indiscutible la falta de una cultura del trabajo colectivo
con un claro predominio del trabajo individual de los socios
del sector pesquero el cual ha sido promovido y fomentado
principalmente por las autoridades estatales. Otra imagen
se registra en la organización regida por los usos
y costumbres del Guuze Gola que en los últimos tres
años ha logrado efectuar la asimilación cultural
Ikoots del Tiülmboch (encierro rústico camaronero)
y la reproducción en sus áreas de pesca (700
ha).
El 92% de la población de pescadores
realiza las jornadas de pesca 6 días a la semana; mientras
que un 4% las efectúa únicamente dos veces/
semana y un 4% se puede considerar pescador estacional de
camarón. El 100% de los pescadores señala que
la realización de las jornadas pesqueras durante el
día o la noche dependen de las condiciones metereológicas
locales como la presencia de la lluvia y vientos, efectuando
las capturas predominantemente de manera nocturna. Debe asentarse
que la mayor producción de escama y camarón
corresponde a la época de lluvia y a la presencia de
los “vientos tepehuanos”; situación contrastante
a la registrada en los sistemas lagunares de la Costa de Chiapas
(UAM, 1997). La duración promedio de las jornadas pesqueras
es de 8.92±2.94horas y el 92 % de los entrevistados
anota capturar escama y camarón, mientras que el 8%
captura exclusivamente camarón. Se estima conveniente
señalar que ninguna de las sociedades cooperativas
zapotecas posee permisos autorizados por SAGARPA para la captura
de camarón y jaiba y que la comercialización
es efectuada de manera clandestina.
El 64% de la población de pescadores
efectúa sus actividades en la Laguna Superior y el
restante 36% en los pequeños sistemas lagunares como
Santa Cruz, Guelachina y Guelabeña. La captura declarada
empleando cayucos de madera con trasmallos es aproximadamente
de 25 Kg de escama / jornada nocturna/3 pescadores, mientras
que en los que utilizan lanchas fibras de vidrio y motores
fuera de borda es de aproximadamente 54 Kg escama/ jornada/3
pescadores. El estimado aproximado de los pescadores atarrayeros
o chinchorreros de a pie es de 2 Kg de camarón y 6
Kg escama/ jornada/día. El 60% de los pescadores considera
como mala las condiciones de pesca en la Laguna Superior y
áreas circundantes; un 20 % las considera regular y
este mismo porcentaje la califica como buena en especial en
la época de lluvia. El 100% de los pescadores afirma
que las capturas efectuadas en 1990 en todo el sistema lagunar
eran muy superiores a las que actualmente obtienen.
El tipo de embarcaciones que utilizan los
pescadores entrevistados se muestra en la FIG.9; predominando
los pescadores de a pie los cuales efectúan básicamente
una pesca artesanal de subsistencia.
En los pescadores que emplean embarcaciones
fibra de vidrio y motores fuera de borda se registran tres
modalidades: la administración de las embarcaciones
por el propietario que comprende la contratación de
los trabajadores asalariados y comercialización de
la captura; la asociación entre los dueños de
motores que no poseen redes o embarcación con otros
socios que las poseen o el alquiler de la embarcación
y el motor por $400.00 mensuales. Con respecto a los cayucos
y embarcaciones de fibra de vidrio con motores fuera de borda
el 86.6 % de los pescadores declaran ser dueños y el
13.3 % alquilarlos. Los cayucos de madera en el 100% de los
casos fueron adquiridos mediante el ahorro familiar y las
embarcaciones fibra de vidrio con motores les fueron asignadas
por alguna instancia gubernamental cuando formaron parte de
algún Grupo Solidario Mancomunado de Responsabilidad
Ilimitada o de alguna organización de Solidaridad Social;
declarando no haber cubierto totalmente el crédito
otorgado.
Las artes de pesca empleados por los pescadores
de la Laguna Superior se muestran en la FIG. 10; anotándose
que no se declaran artes de pesca como nasas, jaulas Cheseapeke
y copos. En todos los casos las artes de pesca se registran
como propiedad de los entrevistados y la adquisición
de las atarrayas y pequeños trasmallos ha sido posible
a través del ahorro familiar; mientras que los trasmallos
de gran longitud y diversas aberturas de malla han sido adquiridos
mediante créditos de FONAES que han sido reestructurados
recientemente.
La inversión económica que se
realiza en cada faena de pesca por los pescadores cayuqueros,
atarrayeros o chinchorreros que efectúan la actividad
a pie y que viven en los alrededores del sistema lagunar no
registra ningún costo; los pescadores con las mismas
características pero que habitan en Juchitán
de Zaragoza tiene un costo de $ 15.00/jornada equivalente
al pago del transporte (camioneta colectiva) que los ubica
en los sitios de pesca. El costo por jornada en una embarcación
fibra de vidrio W=25 con motor fuera de borda y pagando 3
pescadores por lancha en cualquiera de sus dos modalidades(
$ 60.00/día o $ 2.50/ Kg capturado como pago a los
pescadores asalariados) es aproximadamente de $502.7±
241.20 considerando hielo, gasolina, aceite y el pago de tres
empleados, sin considerar el costo de amortización
(depreciación del motor y la embarcación).
La capacidad técnica que muestran los
pescadores de la Laguna Superior para realizar las actividades
se muestra en la FIG. 11. Anotándose que el 20% de
la población declara manejar motores fuera de borda;
un 12% muestra una capacitación básica para
realizar reparaciones menores a los motores fuera de borda
y el 32% señala el manejo de la fibra de vidrio y efectuar
reparaciones a las embarcaciones. En tanto que el 24% registra
tener conocimiento sobre legislación
pesquera (artes de pesca prohibidos como copos, changos camaroneros;
vedas de algunas especies). Adicionalmente se registra que
el 100 % de la población entrevistada no posee conocimientos
para realizar la construcción de canoas de madera,
manejar instrumentos electrónicos para la pesca o poseer
libreta de mar.
El 100% de la población de pescadores entrevistados
reconoce que su familia consume una fracción de las capturas
pesqueras que efectúa con una frecuencia promedio de 4.8
días/ semana y una moda de 6 veces /semana. El 12% declara
tener preferencia por separar camarón para su consumo en
cantidades promedio de 0.500 Kg/día; mientras que el 88%
apunta separar escama diversa para su consumo en una cantidad de
1.6 Kg/día.
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