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LOS PESCADORES ZAPOTECAS DEL COMPLEJO LAGUNAR DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC, OAXACA. MÉXICO. 2002.

Reina (1997) sustenta ampliamente el hecho de que las mujeres zapotecas del Istmo de Tehuantepec en el Siglo XIX, no vivieron en condiciones de desigualdad, ni de dominio, ni de explotación y que desarrollaron relaciones de complementariedad con las actividades económicas de los hombres, jugando un papel muy importante en la economía de la región y en la reelaboración de la identidad étnica. En esa época la estructura familiar en Juchitán, estaba formada mayoritariamente por mujeres viudas o “solas” (ausencia de marido) y con un promedio de cuatro hijos, siendo la causa la guerra y el comercio a distancia. Es claro que la falta de hombres de edad reproductiva originaba que el modelo familiar “nuclear” se encontrara descompuesto; siendo posible inferir que no existía la familia nuclear como modelo de asentamiento.

Reina Op. Cit. mediante el análisis del padrón censal de la época, puede sustentar la afirmación que se trata de casas en donde habita el papá, la mamá y los hijos. Eventualmente están los abuelos u otros familiares bajo el mismo techo, pero lo normal es que tuvieran otra casa dentro del mismo predio, haciéndose referencia como familias nucleares en donde falta el padre. El escenario de las mujeres zapotecas sin marido y con algunos hijos que mantener impulso a la mujer a trabajar en labores remuneradas (atoleras, cocineras, costureras, chocolateras, regatonas, torcedoras, tortilleras). Su incorporación al mercado económico fue relativamente fácil y natural, debido a que estaban habituadas a participar en el ámbito de lo público; primero por que en décadas anteriores se habían incorporado al comercio como una manera de mantenerse a sí mismas y a sus hijos, lo que les fue dando independencia económica, seguridad, libertad de movilidad y de interacción con toda la sociedad y segundo, porque no pertenecían a una sociedad con relaciones patriarcales.

Dalton (2000); señala que entre las fantasías que se han desarrollado sobre las mujeres zapotecas esta aquella que registra que en el Istmo de Tehuantepec se vive un matriarcado. Asegurando que no hay tal, anotando que las mujeres y todo lo que hacen son muy apreciados por los hombres y que existe un reconocimiento y respecto por su trabajo. Dalton (2000); sostiene la existencia de lo que Chiñas (1975); ha descrito como una cultura matrifocal donde el hogar se entiende como un núcleo cuyo eje central es la madre, sin que esto disminuya, atenué o compita con el poder que ejerce el hombre en la sociedad. Chiñas (1975); registra que la mujer comerciante es cosa común y corriente en las economías campesinas, donde la mujer se dedica al comercio cuando el campesino no puede producir suficiente para la subsistencia de su familia. Las mujeres zapotecas del Istmo de Tehuantepec aceptan su actividad comercial, como uno de tantos deberes del hogar y no ven la necesidad de poner etiquetas a las distintas modalidades de actividad comercial. La excepción es la revendedora o intermediaria que viaja con regularidad. Para ella, el comercio sí es una ocupación y se les da el nombre de “viajeras”. El término “viajera” se aplica únicamente a las que compran regularmente en una localidad para revender como comerciante independiente en algún lugar lejano.

Dalton,Op. Cit., señala que el Programa Progresa( actualmente Oportunidades) es un programa para las mujeres por excelencia que ha tenido como objetivo “dar poder a las mujeres” o empoderarlas.

El 92% de la población de pescadores está casado o convive en relación de pareja; los pescadores solteros constituyen el 4% y los viudos contribuyen con un porcentaje idéntico. El alto porcentaje de casados se explica por la edad promedio de la población (42.6± 11.1años). No se detectan homosexuales (Muxe) dentro de las organizaciones pesqueras de la Laguna Superior y solo se registra una socio mujer en la cooperativa Che cata.

La edad de las esposas de los pescadores de la Laguna Superior se representa en la FIG. 4; observándose registros de edad en los extremos de la población diferentes a los de sus cónyuges (edad promedio de 40.48 ±13.26); explicándose esta situación en la existencia de matrimonios donde la mujer es de mayor edad o mujeres casadas a muy corta edad. El 56.522 % de las esposas se encuentra en la etapa reproductiva (15-39 años), un 21.739 % se registra en la edad madura (40-54 años) y el 21.739 % son mayores de edad (55 años y más). Anotándose un 4.348 % de mujeres casadas a una edad muy temprana (menores de 20 años).

Con referencia a la instrucción educativa de las compañeras de los pescadores de la Laguna Superior el 60.870 % no recibió instrucción de ningún tipo y el 39.13% posee estudios incompletos de educación primaria. FIG. 5. Registrándose una menor instrucción educativa en las esposas que en sus cónyuges. Se infiere que en estas regiones pesqueras persiste la idea de privilegiar la asistencia de los varones a la escuela, con base a que se considera que las mujeres van a casarse jóvenes y no requieren de la instrucción escolar en mismo grado que los varones.

La población de pescadores declara que el 95.833 % de sus esposas combina las actividades del hogar con otras actividades que se muestran en la FIG. 6. Se trata de actividades complementarias, en la mayoría de los casos relacionada con la pesca y que contribuyen de una manera decisiva a los ingresos familiares.

El número de hijos por familia se muestra en la FIG. 7; predominando las familias con 3 y 5 hijos; las familias con un mayor número de hijos, son generalmente las de mayor edad. La composición de genero de los hijos de las familias de pescadores registra un 32.184 % de género femenino y un 67.816 % de masculino, es decir una proporción de 1:2.

Anotándose como pendiente el análisis del nivel educativo brindado a los hijos por los pescadores de la Laguna Superior.

 

 


Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
Unidad Golfo
Xalapa, Veracruz, México