Principal Informacion General Instituciones Cartografia Ingreso Correo
Estudios y proyectos
Cultura
Migración
Política
Economía
Medio Ambiente
Documentos de contexto
Circulación restringida
Participantes
Investigadores y Becarios
Enlaces a sitios relacionados
1er. Seminario
1er Seminario del Istmo
Textos sobre el Istmo
El Istmo de Tehuantepec y sus lecturas
Estudios
Estudios terminados
Estudios en proceso

 

Una retrospectiva histórica de los modelos de regulación espacial

Zona estratégica y espacio de enlace, el Istmo de Tehuantepec ha sido objeto, a lo largo de su historia, de múltiples proyectos de organización. Como territorio, fue objeto de diversas formas o modos de regulación sociopolítica, que han influido sobre su figura espacial y su organización social. Desde nuestra perspectiva, es necesario apelar al conocimiento geográfico para apreciar de modo más preciso la especificidad histórica de cada una de las formas de organización territorial que han sido diseñadas para aprovechar las posibilidades que ofrece el Istmo. Nuestro proyecto de investigación en torno a la problemática actual del Istmo se orienta precisamente a la identificación de las diversas estrategias de aprovechamiento del territorio que ha habido en el curso del tiempo, como la clave que permite un trabajo de indagación colectiva en la región.

El Istmo, por naturaleza, constituye un lugar de paso: un estrechamiento o faja de tierra que enlaza a través del mar universos mucho más amplios. Desde una perspectiva geográfica, que modelice y problematice las relaciones territoriales que se construyen en el Istmo de Tehuantepec, esta situación de enlace ha determinado que los procesos de organización territorial siguieran básicamente tres modalidades.

En primer lugar, la línea que, a través del estrecho, une a ambos litorales; dicho tipo de organización ha sido alentado por la mayor parte de las políticas que, desde el centro del país, se han aplicado al Istmo. Esta modalidad ha surgido en forma recurrente, desde los primeros tiempos de la Colonia y la constitución del Marquesado del Valle por Hernán Cortés, hasta el proyecto porfiriano de comunicación transoceánica y, posiblemente, el que se encuentra en gestación hoy en día.

Un segundo modelo de organización territorial es aquel que estructura el espacio en torno a los puertos, es decir, los puntos que se sitúan en los extremos de la línea, constituyendo nudos estratégicos; en la época reciente, éstos han concentrado la atención de las políticas de desarrollo. La implementación del modelo estatal de regulación socioeconómica, en la segunda mitad del siglo XX, se ha traducido por el desarrollo de polos urbanos, industriales y portuarios (Coatzacoalcos-Minatitlán en el extremo veracruzano, Salina Cruz en el litoral oaxaqueño) que, en lo fundamental, estaban desvinculados del hinterland rural.

El tercer modelo de organización territorial corresponde a aquél que se estructura en torno al espacio (o región interna) que se encuentra entre esos los nudos estratégicos y cuyo ámbito es atravesado por la línea que une a los litorales. Esta modalidad de organización resulta de las interacciones más cotidianas que se establecen entre los diversos grupos que habitan u operan en esta región interna. Paradójicamente, es el modelo de organización espacial que menos atención y promoción ha recibido por parte de las políticas oficiales y el que resulta menos conocido en el Istmo.

Históricamente, observamos que cuando las fuerzas externas a la región poseen mayor fuerza, son los puntos (los puertos) y la línea que los une los que reciben más atención; por el contrario, cuando los puntos se debilitan, son las fuerzas internas (la región y sus agentes) los que adquieren fuerza y configuran con mayor vigor a su espacio. Un objetivo central del presente proyecto reside en la identificación y el análisis de las dinámicas de desarrollo basadas en las sinergias que se pueden construir a nivel de un espacio que integra no sólo la línea de comunicación y sus extremos, sino también el conjunto del espacio rural y el sistema de ciudades intermedias que contiene.

2- Una diferenciación intrarregional marcada

En esta investigación, el ámbito geográfico comprendido por la región Istmo se halla constituido por un conglomerado de municipios que pertenecen a los estados de Oaxaca y Veracruz. Su economía humana está ampliamente basada en la extracción, el procesamiento y la distribución de hidrocarburos, así como en los intensos movimientos de sus complejos portuarios industriales y comerciales. Por el contrario, sus pesquerías, su desarrollo agropecuarios y sus actividades turísticas, que proceden de dinámicas territoriales más difusas, parecen haber tenido una participación menor en una economía hoy en crisis y que busca un nuevo aliento.

El análisis geográfico y social suele considerar a este ámbito como dos conjuntos: de un lado, en su parte meridional, el llamado Istmo de Tehuantepec y, del otro, en su parte septentrional, el llamado Sur de Veracruz. A pesar de las múltiples relaciones que ambos conjuntos sostienen, las divisiones político administrativas suscitan su consideración desagregada. Así, en el trabajo de Reina y colaboradores (1994), se advierte que el Istmo de Tehuantepec es la parte más estrecha de la República Mexicana; “es una franja de tierra con litoral en el Golfo de México por el norte y con litoral en el Océano Pacifico por el sur, comprende dos grandes llanuras, formadas por el empalme de la Sierra Madre del Sur y la de Oaxaca, así como su conexión con la Sierra Madre Atravesada que deja un paso natural, de poca elevación, entre los Océanos”. Este corredor transístmico incluye, en el norte, al estado de Veracruz y, en el sur, al estado de Oaxaca, pero (según Reina) “por antonomasia, en la nomenclatura geográfica oaxaqueña, se le denomina “Istmo” a la región sureste del estado que comprende los distritos de Juchitán y Tehuantepec”.

 

 


Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
Unidad Golfo
Xalapa, Veracruz, México